La reforma publicada por el Gobierno nacional modifica el sistema de revisión técnica vehicular, amplía los plazos de inspección para autos particulares y permite que talleres mecánicos habilitados realicen las verificaciones. La medida generó debate por el impacto que podría tener en los controles de seguridad vial.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva desregulación del transporte automotor al actualizar el régimen de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) y crear el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos. La medida, formalizada mediante la Resolución 32/2026, fue impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado junto con la Secretaría de Transporte.
Uno de los principales cambios establece que las verificaciones técnicas ya no deberán realizarse exclusivamente en plantas habilitadas. A partir de ahora, podrán efectuarse en cualquier taller inscripto en el nuevo registro nacional, siempre que cumpla con los requisitos técnicos y cuente con un director técnico responsable.
Desde el Ejecutivo señalaron que la reforma busca simplificar trámites, ampliar la oferta de servicios y generar mayor competencia en el sector. Según argumentaron, el nuevo esquema elimina restricciones consideradas burocráticas y facilita que los conductores realicen la revisión en establecimientos de confianza.
La normativa también modificó los plazos de inspección. Los vehículos particulares cero kilómetro deberán realizar la primera revisión a los cinco años de su patentamiento. Luego, hasta los diez años de antigüedad, la inspección será cada dos años, mientras que los vehículos con más de una década deberán continuar realizándola anualmente. En el caso de unidades de transporte de pasajeros y carga, la revisión seguirá siendo anual.
La decisión abrió una fuerte polémica entre especialistas y sectores vinculados a la seguridad vial. Mientras el Gobierno sostiene que la flexibilización permitirá un sistema más eficiente y accesible, las críticas apuntan a la necesidad de garantizar controles homogéneos y evitar que la competencia entre talleres termine afectando el rigor de las inspecciones técnicas.

