Se cumplen 26 años de los shows que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota dieron en el estadio de River Plate, dos noches que reunieron a más de 140 mil personas y quedaron grabadas como uno de los momentos más intensos del rock nacional.
El 15 y 16 de abril del 2000, la banda liderada por Indio Solari llegó por primera vez al Monumental, en medio de un clima que combinaba celebración popular con una fuerte tensión social. Desde distintos puntos del conurbano y el país, miles de seguidores coparon la zona con un operativo policial que cercó varias cuadras y alimentó el nerviosismo.
Durante la primera noche, el show se vio interrumpido por corridas y episodios de violencia en el campo. Con las luces encendidas y un clima enrarecido, el Indio tomó el micrófono y lanzó un discurso cargado de bronca: “Han pasado cosas muy serias esta noche acá… ¡Hay chicos lastimados!”, dijo ante una multitud en silencio, dejando entrever incluso la posibilidad de un final anticipado para la banda.
Sin embargo, el recital continuó y dio lugar a uno de los momentos más recordados de la historia ricotera. En ese contexto, Solari pronunció la frase que quedó inmortalizada: “Vamos a hacer el pogo más grande del mundo”, antes de desatar una escena multitudinaria que se convirtió en símbolo de la mística del grupo.
Con una lista que combinó temas de Último bondi a Finisterre con clásicos de toda su discografía, la banda atravesó una de sus actuaciones más potentes. A 26 años, aquellos shows siguen funcionando como una postal de época: masividad, tensión y una comunión única entre artistas y público que todavía resuena en la memoria colectiva.

