El Gobierno nacional difundió un video institucional con motivo del Día de la Memoria, que generó gran controversia por su enfoque sobre los crímenes de la dictadura y las organizaciones armadas. La pieza, de 20 minutos de duración y guionada por el escritor Agustín Laje, reivindicó lo que el oficialismo denomina “Memoria completa”, donde se condenan tanto los crímenes de Estado durante la última dictadura militar como los actos de violencia de grupos armados. Dicho video tiene la pretensión de mayor ampliación pero peca de reduccionista.
El contenido del video ha sido fuertemente criticado por su enfoque simplificador y por lo que muchos consideran una omisión deliberada de la magnitud de la violencia sistemática del terrorismo de Estado. En su mensaje, Laje asegura que la historia ha sido distorsionada y se ha promovido una visión parcial, centrada únicamente en las atrocidades cometidas por las Fuerzas Armadas, sin dar espacio a los crímenes perpetrados por las organizaciones armadas. De hecho, Laje llega a afirmar que la “teoría de los dos demonios” no solo es insuficiente, sino que también estuvo equivocada al no abarcar las responsabilidades de la casta política.
El escritor también repite la noción de que los métodos ilegales de represión comenzaron durante el gobierno democrático de Juan Domingo Perón, mencionando la creación de la Triple A como una organización paramilitar vinculada al gobierno. Este argumento, lejos de ser una novedad, ha sido parte de una narrativa repetida por la derecha que minimiza la magnitud de la dictadura, al sugerir que la violencia estatal fue una respuesta ante un supuesto conflicto armado revolucionario. Laje insiste en que, al hablar de los años 70, se debe tener en cuenta la violencia de ambos lados, y que la omisión de los actos de los grupos armados es tan grave como la falta de reconocimiento de las atrocidades cometidas por las Fuerzas Armadas.
Además de la controversia sobre la revisión histórica que presenta, el video también tiene la falacia de no nombrar de manera explícita el plan sistemático de tortura, desaparición y exterminio ejecutado por el terrorismo de Estado. En lugar de dar cuenta de los 30.000 desaparecidos y de la magnitud del genocidio, la pieza refuerza la idea de una guerra revolucionaria, lo que ha sido rechazado por la mayoría de las organizaciones de derechos humanos. El video se difundió horas antes de la gran movilización convocada por Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, HIJOS y otras agrupaciones que, como cada 24 de marzo, marcharon para reclamar justicia por los crímenes de la dictadura y exigir que la memoria histórica sea preservada de manipulaciones políticas.
El Gobierno, a través de esta pieza, parece querer imponer una narrativa que se aleja de la perspectiva mayoritaria en Argentina, que defiende una visión integral y esclarecedora de los hechos ocurridos en la década del 70. Las críticas de las organizaciones sociales, sindicales y políticas al gobierno de Javier Milei no se han hecho esperar, subrayando que la memoria no puede ser manipulada para construir una historia conveniente, sino que debe ser un compromiso con la verdad y con las víctimas del genocidio.

