Los casos de meningitis en Argentina aumentaron y especialistas advirtieron sobre la necesidad de reforzar la vacunación y la detección temprana de la enfermedad. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, en lo que va de 2026 se registraron 172 casos en el país, una cifra superior a la mediana de 152 casos acumulados para el mismo período entre 2022 y 2025.
La meningitis es una inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal, y puede ser causada por virus, bacterias, hongos o parásitos. Las formas bacterianas son las más graves, ya que pueden avanzar rápidamente y provocar secuelas neurológicas permanentes o incluso la muerte.
Entre los síntomas más frecuentes aparecen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, sensibilidad a la luz, náuseas, vómitos y alteraciones del estado mental. En bebés y recién nacidos, los signos suelen ser menos específicos y pueden incluir irritabilidad, somnolencia, rechazo al alimento o llanto persistente.
Uno de los principales agentes asociados a cuadros graves es el meningococo, una bacteria que puede provocar enfermedad meningocócica invasiva, especialmente en menores de cinco años. Según los especialistas, la letalidad de estos cuadros oscila entre el 10% y el 15%, mientras que hasta un 20% de quienes sobreviven pueden sufrir secuelas permanentes como pérdida auditiva o trastornos neurológicos.
En este contexto, los especialistas remarcaron la importancia de la vacunación. El Calendario Nacional incluye dosis contra meningococo, neumococo y Haemophilus influenzae tipo b, principales causas de meningitis bacteriana.
Sin embargo, preocupa la caída en las coberturas de vacunación a medida que avanza la edad. Mientras que la primera dosis contra el meningococo alcanza una cobertura del 83,5% en bebés de tres meses, el refuerzo de los 15 meses baja al 72,9% y la dosis de los 11 años cae al 51,9%.
Los expertos señalaron que esta baja resulta especialmente delicada en adolescentes y adultos jóvenes, grupos donde aumenta la circulación de la bacteria debido a los espacios de convivencia cercana.

