Los pibes de barrios ocupan la pantalla chica de muchas maneras, pero generalmente como personas que trascienden las barreras de lo permitido. Consumidores abusivos, violentos y agresivos o delincuentes. Vrutos es un baño de realidad. Es una historia completa. No una simple nota en algún noticiero sensacionalista queriendo ocupar la pantalla de algún verano.
Los monoblocks de Lugano nos sirven como espacio geográfico. Delincuentes viejos junto a pasantes de la delincuencia. Delincuentes noveles. El delito tiene toda una jerarquía. No cualquiera roba y dentro de los que roban hay toda una jerarquía. Es materia de análisis. De complejización académica. Una historia de jóvenes delincuentes nos invita a conocer brevemente ese mundo sobre estigmatizado.
Los barrios tienen de todo. Y a veces nuestros ojos se permiten ver. Permiten reconocer lo que está ahí y lo que no está. Y por momentos nuestro ojo no está capacitado para verlo y por lo tanto no existe. Porque no lo sabemos decodificar. La venta de drogas, está para los que sepan ver. Los jóvenes que roban como una actividad o entretenimiento esta. Para el que lo quiera ver. Las personas que dejan la delincuencia y se quieren dedicar a la vida “honesta”, están, para los que la quieren ver.
Por lo tanto todo eso que vemos sirve como cotidianidad de los jóvenes. La jerarquización de los espacios que transitan nuestros protagonistas se dan con una fuerte valoración de la fuerza y la sumisión del otro. Por lo tanto, los conflictos se dirimen en términos de fuerza y en el plano físico. El enfrentamiento entre bandas es cotidiano. Y acá la definición de banda que deberíamos utilizar no pasa por la distinción identitaria, simplemente agrupamientos de personas. En esta trama nos invita a pensar en la típica dicotomía Rugby vs. Fútbol.
Es válido pensar que el conflicto no debe tener una justificación en el plano argumentativo. Distintos se miran, se odian, se enfrentan. Y el enfrentamiento empieza y no se sabe cuando terminan. El triunfo va pasando de banda en banda. Y todos ganan y todos pierden alguna vez.
Las trayectorias de los jóvenes de barrio es cambiante. Por supuesto que no todos empiezan y terminan en el mismo lugar. A veces son trayectorias parecidas y otras no. Por eso vamos conociendo cómo crecen. Como bien contaba al principio “hay niveles”. Algunos pueden empezar “robando viejas” y luego siendo “pilotos” de otros robos. Pueden seguir a alguien con más experiencias. O pueden mandarse una cagada por la inexperiencia. Pero el conflicto generacional esta. Existe el Vago y existe el rastrero. Existe el cachivache y el chorro con códigos. Hay que saber decodificar lo que vemos.
Hay un concepto en las Ciencias Sociales que interpelan este tipo de historias. ¿Quién lleva la gorra? Muchas veces, y mucho más luego de una TV que está plagada der hechos de inseguridad, nos encontramos con la reivindicación del accionar ilegal de fuerzas de seguridad, o el pedido de militarización de los barrios por los vecinos. La trama de la película nos invita a pensar eso: ¿quién está encargado de llevar adelante la seguridad del barrio? Vecinos deciden hacer justicia, revancha, igualar las condiciones. El Estado se corre como garante de Justicia.
Me queda una breve mención al uso del lenguaje en esta película. En busca de la caracterización de la gente de barrio, en busca de la mayor fidelidad a las historia de los barrios nos encontramos con la dificultad del contrato de credibilidad entre el espectador, la historia y los intérpretes.
Ficha Técnica
Con la particularidad de volver a juntar al grupo de actores de aquella obra icónica representativa de las Crisis Argentinas. Okupas. Diego Alonso, Dante Mastropierro y Gregorio Barrios. Pero también hereda las descripciones geográficas y el realismo social como contexto de la trama.
Miguel Bou viene realizando entregas cinematográficas sin descanso. Si bien su filmografía es poco conocida tiene en un haber La reina del Arroz con pollo. Título que deja en evidencia cuales son las caracterizaciones que le gustan a este director. Pone el eje en las zonas menos beneficiadas del conurbano bonaerense.

