El partido entre Boca Juniors y Cruzeiro sumó un nuevo capítulo de polémica tras la difusión de imágenes que exponen una agresión contra el delantero Adam Bareiro que no fue sancionada. Mientras el foco había estado puesto en la controvertida expulsión del atacante, ahora el club analiza elevar una queja formal ante la Conmebol.
La jugada ocurrió a los siete minutos del primer tiempo, cuando Bareiro disputaba una pelota sobre la línea lateral. En ese contexto, el jugador rival Christian Cardoso realizó un gesto indebido al introducirle la mano en la zona íntima, una acción que pasó inadvertida para el árbitro Esteban Ostojich y el VAR, pese al reclamo inmediato del delantero paraguayo.
El hecho, que no fue advertido durante la transmisión, quedó registrado en imágenes que comenzaron a circular horas después del encuentro. Según el reglamento de la International Football Association Board, este tipo de conductas debe ser sancionado con expulsión directa, al tratarse de un acto ofensivo y antideportivo.
En contraste, Bareiro terminó viendo la tarjeta roja tras una doble amarilla en una decisión que generó fuertes cuestionamientos dentro del plantel xeneize. Tanto el cuerpo técnico encabezado por Claudio Ubeda como referentes como Leandro Paredes manifestaron su malestar por lo que consideran un arbitraje perjudicial.
Ante este escenario, en Boca no descartan presentar el video como prueba ante la Conmebol para exigir una revisión del caso. El episodio reaviva además un antecedente histórico que involucra a Juan Román Riquelme, quien vivió una situación similar en 2002, en un hecho que también terminó en escándalo dentro del fútbol argentino.

