lunes 22 junio, 2026

Un estudio vincula la vacuna contra el herpes zóster con un menor riesgo de demencia

Nuevas investigaciones internacionales continúan aportando evidencia sobre un posible beneficio adicional de la vacuna contra el herpes zóster: además de prevenir esta enfermedad, podría contribuir a reducir el riesgo de desarrollar demencia en adultos mayores.

Un reciente estudio realizado en Estados Unidos, que analizó más de 500.000 historias clínicas y registros médicos, detectó que las personas mayores de 65 años que recibieron al menos una dosis de la vacuna recombinante contra el herpes zóster presentaron menos diagnósticos de demencia en comparación con quienes no fueron vacunados.

La investigación, publicada en la revista científica Annals of Internal Medicine y desarrollada por especialistas de las universidades de Brown y Delaware, evaluó a más de 509.000 adultos que residían en centros de cuidados especializados. Tras un seguimiento de cuatro años, el 18,8% de los vacunados desarrolló demencia, frente al 24,6% de quienes no habían recibido la inmunización.

Según los autores, esta diferencia equivale a una reducción relativa del 24% en el riesgo de padecer la enfermedad y sugiere que uno de cada 17 casos de demencia podría evitarse si se confirma el efecto protector observado.

Una evidencia que se fortalece

Los investigadores destacaron que este hallazgo se suma a otros estudios realizados en Canadá, Australia y Gales, donde también se detectó una asociación entre la vacunación contra el herpes zóster y una menor incidencia de deterioro cognitivo.

En todos los casos, los resultados apuntan a un posible efecto neuroprotector de la vacuna, aunque los especialistas aclararon que todavía no puede afirmarse una relación causal directa.

Al tratarse de estudios observacionales, existen factores que podrían influir en los resultados. Por ejemplo, las personas vacunadas suelen tener un mejor acceso al sistema de salud y un estado general más favorable, aspectos que también podrían impactar en el riesgo de desarrollar demencia.

Por qué la vacuna podría proteger al cerebro

Diversos trabajos científicos vienen investigando el vínculo entre ciertos virus de la familia del herpes y las enfermedades neurodegenerativas.

Una de las hipótesis es que la reactivación repetida del virus varicela-zóster —responsable tanto de la varicela como del herpes zóster— podría generar procesos inflamatorios en el sistema nervioso central que, con el tiempo, favorezcan el deterioro cognitivo.

Al prevenir estas reactivaciones virales, la vacuna podría reducir la inflamación cerebral y disminuir el riesgo de daño neurológico asociado al envejecimiento.

Una enfermedad que crece en todo el mundo

La demencia afecta actualmente a unas 57 millones de personas en todo el planeta, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos.

La forma más frecuente es la enfermedad de Alzheimer, responsable de entre el 60% y el 70% de los diagnósticos.

Aunque los científicos consideran que aún son necesarios ensayos clínicos específicos para confirmar el efecto protector de la vacuna, los resultados obtenidos en distintos países refuerzan el interés por seguir investigando el papel de la inmunización como una posible herramienta para preservar la salud cerebral durante el envejecimiento.

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