viernes 3 julio, 2026

La CGT anunció un paro general de 24 horas y movilización nacional en rechazo a la gestión de Milei

Luego de una extensa reunión en la sede de Azopardo 802, el Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó la convocatoria a un paro general de 24 horas para el próximo jueves 10 de abril. La medida de fuerza busca rechazar diversas políticas del gobierno de Javier Milei, y estará acompañada por una movilización en la Ciudad de Buenos Aires el miércoles 9 de abril, que coincidirá con la tradicional marcha de los jubilados.

En una conferencia de prensa posterior al encuentro, Héctor Daer, secretario general de Sanidad y miembro del triunvirato de la CGT, destacó que la central obrera exigirá “la libertad para negociar paritarias libres”, un “aumento para los jubilados” y el “apoyo a la discusión sobre el bono de $760.000 para los jubilados” que se debatirá en el Congreso. Además, Daer manifestó el repudio a la represión policial ocurrida durante las protestas de la semana pasada.

La convocatoria del paro también incluye reclamos por la reactivación de la obra pública, especialmente de las obras “realizadas en un 90%” que no se han terminado, y por una nueva discusión sobre las asignaciones familiares y las condiciones del sector productivo e industrial en Argentina.

El paro general contará con el respaldo de los principales gremios del país, incluidos los sectores liderados por Luis Barrionuevo (gastronómicos), SMATA, Canillitas, La Bancaria, y las dos CTA. También se sumaron a la medida los gremios del transporte, como La Fraternidad, la Unión Ferroviaria, la UTA y el sindicato de metrodelegados, lo que asegura que no habrá servicio de colectivos, trenes ni subtes en todo el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).

El apoyo de los trabajadores del transporte será crucial para la efectividad del paro, ya que impactará directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos que dependen de estos medios para movilizarse.

Este paro será el tercer paro general convocado por la CGT bajo la presidencia de Javier Milei, y marca un punto de quiebre en la relación entre el sindicalismo y el gobierno. El vocero presidencial, Manuel Adorni, criticó duramente la decisión de la CGT, acusando a la central obrera de realizar paros para “defender intereses propios” y cuestionando la falta de protestas durante la gestión de Alberto Fernández. “Este es el Gobierno que más rápido sufrió un paro nacional. Estos paros no tienen justificación alguna”, manifestó Adorni.

A pesar de los intentos de mediación del Gobierno, encabezados por el Jefe de Gabinete Guillermo Francos, la CGT mantuvo su postura firme. “La respuesta fue negativa”, confirmó Daer, dejando en claro que la movilización y el paro general seguirán adelante, con un impacto previsto a nivel nacional.

Además de las acciones del 9 y 10 de abril, la CGT ya está organizando nuevas movilizaciones. El lunes 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria, se realizará otra marcha en defensa de los derechos humanos, en la que participarán también los organismos de derechos humanos y el padre de Pablo Grillo, fotógrafo herido por la Gendarmería en las protestas previas.

A su vez, Daer adelantó que el 1 de mayo, Día Internacional del Trabajador, también se llevará a cabo una marcha, consolidando una agenda de protestas que abarcará tres importantes fechas en menos de un mes.

La postura de la CGT refleja un creciente malestar dentro del sindicalismo, en conflicto con diversas políticas económicas del gobierno de Milei. Este paro general se inscribe dentro de una serie de movilizaciones que buscan reclamar un cambio en las políticas laborales, económicas y sociales que consideran perjudiciales para los trabajadores.

A medida que se acercan las fechas de las protestas, se espera que la tensión entre la central obrera y el gobierno continúe creciendo, lo que podría derivar en nuevas medidas de fuerza y un fortalecimiento de la oposición sindical hacia la administración actual.

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