La semana pasada, en una nueva conmemoración del 24 de marzo, los pibes del Centro de Estudiantes de la Escuela Normal Superior Antonio Mentruyt (CEENSAM) recorrieron el espacio para la memoria y la promoción de los derechos humanos conocido como “Ex Pozo de Banfield”. El sitio, que fue uno de los centros clandestinos de detención durante la dictadura militar, se convirtió en un emblema de la lucha por la justicia y la memoria histórica.
En un contexto donde el gobierno nacional ha puesto en duda la cifra de los 30.000 compañeros y compañeras detenidos desaparecidos, los jóvenes del CEENSAM reafirmaron su compromiso con la verdad y la justicia. Lejos de claudicar, los pibes siguen levantando las banderas de los derechos humanos, visibilizando la lucha de aquellos que fueron víctimas del terrorismo de Estado, y renovando el llamado a una patria más justa y libre.
“En tiempos donde el olvido parece querer ganar terreno, los pibes seguimos aquí, firmes, levantando las banderas de los 30.000 compañeros y compañeras, y seguimos construyendo la patria que soñaron”, expresaron desde el CEENSAM.
Con la consigna clara y el compromiso intacto, los estudiantes del CEENSAM cerraron su acto con una declaración que resonó con fuerza: “¡31 compañeros detenidos desaparecidos, presentes, ahora y siempre!”
El acto se llevó a cabo en un contexto de profundo significado, donde la memoria histórica sigue siendo un pilar fundamental para la construcción de una sociedad más equitativa, que nunca olvide los horrores del pasado, y continúe luchando por la verdad, la justicia y la reparación.

