La pérdida de empleos formales en Argentina alcanzó cifras alarmantes en el último año, según el último informe publicado por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. En el contexto de las políticas de ajuste fiscal implementadas por el gobierno, el empleo registrado experimentó un retroceso notable, con una caída neta de 13.216 empleadores o “unidades productivas”, es decir, empresas que emplean a uno o más trabajadores. Como resultado, se perdieron 246.163 puestos de trabajo formales en el país.
La cantidad de aportantes obligatorios al sistema de seguros de riesgos del trabajo, que cubre los accidentes laborales, se redujo de 512.898 en diciembre de 2023 a 499.682 en el mismo mes de 2024. Esta disminución también se reflejó en el número de trabajadores asegurados, que pasó de 9.893.914 a 9.614.751, marcando una caída de 246.163 empleos formales.
Los sectores más golpeados por la pérdida de empleos fueron, según el reporte, la construcción, la industria manufacturera y el sector público. En la construcción, la caída fue especialmente pronunciada debido a la paralización de la obra pública y privada. En este rubro, el número de empleadores pasó de 21.644 a 20.316, y la cantidad de trabajadores asegurados descendió de 470.539 a 399.201, lo que implica una pérdida de 1.328 empresas y 71.338 puestos de trabajo en 12 meses.
El sector público también experimentó una baja significativa en la cantidad de empleados asegurados. En el área de Administración Pública, Defensa y Seguridad Social, se registró una reducción de 2.616.775 a 2.548.363 empleados asegurados, lo que equivale a una pérdida de 78.412 puestos de trabajo.
En la industria manufacturera, el número de empresas disminuyó de 49.722 a 48.665, y la cantidad de trabajadores asegurados se redujo de 1.215.614 a 1.186.968. En cuanto al comercio, aunque el número de empresas pasó de 149.745 a 147.282, hubo un leve aumento en la cantidad de trabajadores asegurados, que creció de 1.268.687 a 1.272.962.
Por otro lado, el sector de la enseñanza también mostró una ligera caída en el número de empleadores, que pasó de 8.794 a 8.608, mientras que el número de empleados pasó de 791.592 a 789.922. En el empleo doméstico, la disminución fue más pronunciada, con una caída en el número de trabajadores de 532.692 a 510.755.
El panorama laboral en Argentina continúa siendo preocupante, con un retroceso generalizado en el empleo formal que afecta especialmente a sectores clave de la economía. Las cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo reflejan los efectos negativos de las políticas económicas y el ajuste fiscal, que no solo impactan en la calidad del empleo, sino también en la estabilidad laboral de miles de argentinos.

