La tradicional Peregrinación Juvenil a Luján se realizará este sábado y volverá a convocar a miles de personas que caminarán hacia la Basílica de Luján. El recorrido puede alcanzar los 60 kilómetros y contará con un amplio operativo de asistencia durante el trayecto.
La organización está a cargo de la Comisión de Piedad Popular del Arzobispado de Buenos Aires, en coordinación con la provincia y los municipios. A lo largo del camino habrá puestos sanitarios, puntos de hidratación y alrededor de 6.000 voluntarios para asistir a los peregrinos.
Desde la organización recomendaron que quienes participen lleguen a la caminata después de haber descansado bien y lleven ropa cómoda y calzado adecuado para recorrer largas distancias. También sugirieron llevar una botella propia para hidratarse y alimentos livianos, como frutas, caramelos o sándwiches.
El pronóstico de lluvias para la mañana del sábado también fue tenido en cuenta. Por ese motivo, aconsejaron llevar una campera impermeable y gorra, además de prever ropa adecuada para las condiciones climáticas.
Una caminata marcada por pedidos y agradecimientos
La peregrinación tiene como destino la Basílica de Luján, donde los caminantes llegan para encontrarse con la imagen de la Virgen y dejar sus intenciones.
Según explicó el padre Juan Bautista Xatruch, presidente de la Comisión de Piedad Popular, entre los motivos que llevan a las personas a participar aparecen pedidos por familiares, situaciones de salud y problemáticas vinculadas con consumos, además de agradecimientos y promesas personales.
La convocatoria también reúne a personas que realizan la caminata junto a familiares, amigos o compañeros de trabajo. De acuerdo con la organización, los grupos que parten desde las parroquias representan aproximadamente el 20% del total de los participantes, mientras que la mayoría se organiza por fuera de las estructuras parroquiales.
Un operativo con asistencia durante todo el recorrido
Los peregrinos tendrán a disposición puestos sanitarios con atención gratuita ante eventuales inconvenientes, además de puntos donde podrán acceder a agua y bebidas calientes.
La organización pidió no depender exclusivamente de estos puestos y recomendó que cada persona lleve su propia botella y algo de comida para el camino.
Con un trayecto que puede extenderse hasta los 60 kilómetros, el descanso previo, la hidratación y el uso de calzado adecuado serán aspectos importantes para afrontar la caminata.
La peregrinación culminará en la Basílica de Luján, donde los participantes podrán acercarse a la imagen de la Virgen y dejar sus pedidos y agradecimientos.

