Especialistas advierten que la glucosa elevada no es el único factor a tener en cuenta y remarcan la importancia de la alimentación, la actividad física y los controles médicos
La prediabetes es una condición en la que los niveles de glucosa en sangre se encuentran por encima de lo normal, pero todavía no alcanzan los valores necesarios para diagnosticar diabetes tipo 2. Sin embargo, especialistas advierten que puede ser una señal temprana de alteraciones en el metabolismo y un factor de riesgo para futuras complicaciones.
La prediabetes está relacionada con cambios en la acción de la insulina y en la capacidad del páncreas para producirla correctamente. Entre los principales factores que pueden favorecer el desarrollo de prediabetes se encuentran distintos hábitos del estilo de vida, entre ellos:
- Sedentarismo y falta de actividad física.
- Sobrepeso u obesidad, especialmente la acumulación de grasa abdominal.
- Baja incorporación de frutas y verduras en la alimentación.
- Consumo frecuente de bebidas azucaradas.
- Exceso de alimentos ultraprocesados.
- Panificados refinados, golosinas y comidas rápidas.
- Consumo habitual de carnes procesadas y alimentos con grasas saturadas.
- Estrés crónico.
- Falta de sueño o descanso insuficiente.
- Deshidratación.
- Uso de algunos medicamentos que pueden alterar el metabolismo de los carbohidratos.
- Confiarse en productos “sin azúcar” sin revisar su composición nutricional.
Los especialistas remarcan que la insulinorresistencia puede comenzar años antes de que aparezca la diabetes tipo 2. En ese período, el organismo intenta compensar el problema, pero con el tiempo el páncreas puede no lograr producir la cantidad suficiente de insulina.
Para reducir el riesgo de progresión, los estudios indican que la combinación de actividad física regular y descenso moderado de peso es una de las estrategias más efectivas. Se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio de intensidad moderada, como caminar, andar en bicicleta o nadar.
En cuanto a la alimentación, los profesionales destacan la importancia de sostener hábitos saludables en el tiempo, priorizando verduras, frutas enteras, legumbres, frutos secos, cereales integrales, aceite de oliva y pescado, y reduciendo el consumo habitual de productos ultraprocesados y azúcares.
La prediabetes puede detectarse mediante controles médicos como la glucemia en ayunas, la prueba de tolerancia oral a la glucosa o la hemoglobina A1c. En Argentina, los valores considerados compatibles con prediabetes incluyen una glucemia en ayunas de entre 100 y 125 mg/dL o una hemoglobina A1c de entre 5,7% y 6,4%.
Los especialistas recomiendan realizar controles periódicos, especialmente en personas con antecedentes familiares de diabetes o factores de riesgo, ya que la detección temprana permite implementar cambios que pueden reducir la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

