viernes 19 junio, 2026

Hallan en La Rioja a uno de los depredadores más temibles de la era previa a los dinosaurios

Un equipo de científicos del CONICET descubrió en La Rioja una nueva especie de reptil carnívoro que habitó la Tierra hace aproximadamente 237 millones de años, mucho antes de la aparición de los grandes dinosaurios depredadores. El hallazgo, realizado en el Parque Nacional Talampaya, permitió identificar a Shakajlura riojanensis, un gigantesco pariente lejano de los actuales cocodrilos que alcanzaba los seis metros de longitud y poseía un cráneo de unos 60 centímetros.

La investigación fue publicada en la revista científica Papers in Palaeontology y estuvo a cargo de especialistas de La Rioja, La Plata y la Ciudad de Buenos Aires. Los restos fósiles fueron recuperados durante campañas paleontológicas realizadas en 2017 y 2018 en la Formación Chañares, uno de los yacimientos más importantes del mundo para comprender la evolución de la vida durante el período Triásico.

El nuevo animal pertenecía al grupo de los Paracrocodylomorpha, reptiles considerados ancestros lejanos de los cocodrilos actuales y que dominaron los ecosistemas terrestres tras la gran extinción masiva ocurrida hace 252 millones de años. Durante esa época, estos gigantes eran algunos de los principales depredadores del planeta.

El descubrimiento incluyó fragmentos del cráneo, la mandíbula y partes de la cintura pélvica, elementos que permitieron reconstruir la anatomía del ejemplar y confirmar que se trataba de una especie hasta ahora desconocida para la ciencia.

Según explicó Ariel Cardillo, becario doctoral del CONICET en el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILAR) y primer autor del estudio, la Formación Chañares constituye una verdadera ventana al pasado. Allí se conservan fósiles de organismos que vivieron entre 237 y 233 millones de años atrás, incluyendo ancestros de mamíferos, dinosaurios y cocodrilos.

Los investigadores destacaron que los Paracrocodylomorpha son hallazgos poco frecuentes y de enorme valor científico. Hasta ahora, en la Formación Chañares solo se había identificado una especie de este grupo: Luperosuchus fractus, estudiada por primera vez en la década de 1970.

Las comparaciones anatómicas permitieron establecer que Shakajlura riojanensis poseía características únicas que lo diferencian claramente de sus parientes conocidos. Entre ellas, un hocico más recto, una estructura distinta en los huesos que rodean los ojos y una mandíbula con proporciones particulares que no habían sido registradas en otros ejemplares similares.

Otro rasgo llamativo es que los huesos de la quijada superior presentan una superficie mucho más lisa que la observada en otros miembros del grupo, incluidos los cocodrilos modernos, que suelen exhibir una marcada ornamentación ósea.

Para los especialistas, este hallazgo aporta nueva información sobre los ecosistemas que existieron después de la extinción masiva del Pérmico y ayuda a comprender cómo evolucionaron los grandes depredadores antes de que los dinosaurios dominaran la Tierra.

Además, el descubrimiento tiene un valor especial para la paleontología argentina, ya que se trata del primer nuevo representante de este grupo descrito en el país desde 1997. Los investigadores consideran que la región de Talampaya todavía puede revelar especies desconocidas que permitan reconstruir con mayor precisión uno de los períodos más importantes de la historia evolutiva del planeta.

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