El Pirata perdía 2-1 a cinco minutos del final, pero reaccionó con un doblete agónico de Uvita Fernández y derrotó al Millonario en una final cargada de tensión, polémicas y emoción en Córdoba.
Club Atlético Belgrano escribió la página más importante de su historia al vencer 3-2 a Club Atlético River Plate y consagrarse campeón del Torneo Apertura 2026 de la Liga Profesional de Fútbol. En el estadio Mario Alberto Kempes, el equipo dirigido por Eduardo Coudet dio vuelta un partido increíble en los minutos finales y consiguió el primer título de Primera División de toda su historia.
River golpeó primero con un gol de Facundo Colidio tras una buena jugada colectiva entre Tomás Galván y el propio delantero. Sin embargo, Belgrano respondió rápido y encontró el empate gracias a un cabezazo de Leonardo Morales luego de un córner ejecutado por Lucas Zelarayán. El partido se transformó en un duelo abierto, intenso y de ida y vuelta, con los dos equipos decididos a buscar el arco rival.
En el complemento, River volvió a ponerse arriba con una gran definición de Galván y parecía encaminarse a una nueva estrella. El conjunto de Ricardo Zielinski sintió el golpe y apostó fuerte desde el banco. Los ingresos de Franco Vázquez y Nicolás “Uvita” Fernández cambiaron por completo el desarrollo de la final y terminaron inclinando la historia para el lado cordobés.
La polémica explotó a falta de pocos minutos para el cierre. Un remate de Fernández impactó en el brazo de Lautaro Rivero dentro del área y el árbitro Yael Falcón Pérez, tras el llamado del VAR encabezado por Leandro Rey Hilfer, sancionó un penal muy discutido por los jugadores de River. Uvita no falló y empató el partido con un remate cruzado que desató la locura de los hinchas piratas.
Cuando todavía River intentaba reaccionar, llegó el golpe definitivo. Franco Vázquez armó la jugada por izquierda y metió un centro que cruzó toda el área hasta encontrar nuevamente a Fernández, que apareció por el segundo palo para definir de volea y sellar el 3-2 definitivo. El Kempes explotó de emoción mientras Belgrano celebraba un título histórico, quince años después de aquella inolvidable Promoción que condenó al Millonario al descenso. Esta vez, el Pirata volvió a amargar a River y se quedó con la gloria máxima del fútbol argentino.

