A medio siglo del terrorismo de Estado, la figura de Pedro Pablo Turner vuelve a interpelar el presente. Se cumplen 50 años de su desaparición.
Este 19 de abril se cumple un nuevo aniversario del secuestro de Pedro Pablo Turner, el intendente de Lomas de Zamora que fue desaparecido por la dictadura en 1976. Turner había llegado a la política desde la militancia barrial en Ingeniero Budge y desde el sindicalismo gráfico, integrando la CGT de los Argentinos. Su figura representaba a la juventud peronista en un escenario donde la disputa interna ya estaba en pleno desarrollo.
Su destitución en 1974 no puede leerse como un episodio administrativo aislado. Tras el golpe del 24 de marzo de 1976, Turner regresó a su Chaco natal. Allí, el 19 de abril, una patota lo secuestró. Pasó dos semanas detenido y luego fue trasladado a Buenos Aires. Desde entonces permanece desaparecido. La causa judicial sigue en etapa de instrucción.
A cincuenta años de su secuestro, la historia de Turner no solo recupera la memoria de un dirigente desaparecido, sino que vuelve a poner en discusión los proyectos de país en pugna. Entre la militancia popular y la represión estatal, su figura emerge como símbolo de una generación que fue perseguida por intentar transformar la Argentina.
Quién fue Pedro Pablo Turner
Dirigente peronista, militante barrial y referente de la Juventud Peronista, Pedro Pablo Turner fue una de las figuras políticas más representativas de Lomas de Zamora en los años previos a la última dictadura. Su historia quedó atravesada por la militancia, la disputa interna del peronismo y el terrorismo de Estado que lo convirtió en uno de los intendentes desaparecidos.
Turner inició su militancia a fines de los años 60 en Ingeniero Budge, dentro del Peronismo de Base, en plena resistencia a la proscripción. Desde ese lugar construyó vínculos con el sindicalismo combativo, particularmente con Raimundo Ongaro y la CGT de los Argentinos. En esos años también desarrolló tareas de organización territorial, incluso difundiendo los mensajes de Juan Domingo Perón grabados durante su exilio.
Su crecimiento político lo llevó a ser electo intendente de Lomas de Zamora en 1973, en el marco del triunfo del peronismo con Héctor Cámpora. Representante de la llamada “tendencia revolucionaria”, su gestión se inscribió en un contexto de fuerte conflictividad interna dentro del movimiento. Esa disputa derivó en su destitución, impulsada por sectores de la ortodoxia peronista.
A modo de homenaje y memoria, su nombre fue recuperado en el espacio público: una estación del ferrocarril Roca, en el ramal Haedo-Temperley, lleva el nombre de Pedro Turner. Su figura sigue siendo un símbolo de la militancia popular y de una generación que fue perseguida por sus convicciones políticas.

