El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de febrero fue del 2,9%, con un fuerte impulso del rubro servicios, que registró los mayores incrementos dentro del índice de precios al consumidor (IPC).
Según los datos oficiales, el sector que más aumentó fue vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, con una suba del 6,8%, seguido por restaurantes y hoteles y bienes y servicios varios, ambos con aumentos cercanos al 3,3%. También se destacaron los incrementos en salud (3%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (2,6%).
Otros rubros mostraron subas menores, como recreación y cultura (2,5%), transporte (2,3%), comunicación (2%), educación (1,8%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (1,2%). En tanto, bebidas alcohólicas y tabaco registraron un incremento de 0,6%, mientras que prendas de vestir y calzado no mostraron variación en el mes.
Debate sobre la medición del índice
Tras la publicación del dato oficial, el resultado volvió a abrir el debate sobre la forma en que se mide la inflación en el país. El periodista económico Manuel Jove señaló en redes sociales que, si se aplicara una fórmula alternativa que otorgara mayor peso al rubro servicios —como la que en su momento impulsó el exministro Roberto Lavagna—, el índice podría haber alcanzado aproximadamente 3,4%.
Esa propuesta buscaba actualizar la ponderación de los distintos rubros del índice para reflejar con mayor precisión los cambios en el consumo de los hogares, especialmente el peso creciente de los servicios dentro del gasto mensual.
El peso de los servicios en la inflación
El comportamiento de los precios durante febrero volvió a mostrar una dinámica que se repite en los últimos meses: los servicios aumentan por encima de los bienes, impulsados principalmente por subas en tarifas, alquileres, gastronomía y otros gastos vinculados a la vida cotidiana.
Este fenómeno genera presión sobre el índice general, ya que estos rubros ocupan un lugar cada vez más relevante dentro del presupuesto de los hogares.

