En el marco de los 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina, el Hospital Gandulfo realizará una jornada de memoria y homenaje a los profesionales de la salud que fueron víctimas del terrorismo de Estado.
La actividad se llevará a cabo el jueves 12 de marzo a las 10 en el Auditorio Néstor Kirchner del hospital, ubicado sobre la calle Cevallos. Durante el encuentro se colocará una placa conmemorativa por el aniversario del golpe de Estado de 1976 y se realizará una intervención artística a cargo de la muralista Florencia Menéndez.
La jornada contará con la participación de familiares de los médicos desaparecidos del hospital y con la presencia especial de Teresa Laborde, hija de Adriana Calvo. Laborde nació durante el traslado de su madre en un patrullero hacia el centro clandestino conocido como Pozo de Banfield. Ambas sobrevivieron, y Adriana Calvo fue una de las testigos clave en el histórico Juicio a las Juntas.
El homenaje recordará especialmente a los médicos Norberto Julio Ramírez y Mario Aníbal Bardi Buclan, quienes trabajaron en el hospital y fueron víctimas del terrorismo de Estado durante la dictadura.
Ramírez, conocido como “Suki”, era pediatra y neonatólogo. Además de su trabajo en el hospital, atendía de manera solidaria a niños de un asentamiento de Lomas de Zamora. Fue secuestrado y desaparecido el 16 de marzo de 1978 en Temperley, cuando tenía 35 años.
Por su parte, Bardi Buclan era médico clínico y también trabajaba en la Clínica Modelo de Lanús. Militante de la Juventud Peronista, murió en enero de 1977 luego de ingerir cianuro al verse rodeado por fuerzas militares que intentaban capturarlo en Lanús.
Ambos profesionales ya habían sido homenajeados recientemente a través del programa “Esquinas por la Memoria”, con la señalización del cruce de Balcarce y Las Piedras, a pocos metros del hospital, donde se instalaron carteles con sus nombres para mantener vivo el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia.

