Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que las mujeres en Argentina continúan enfrentando fuertes desigualdades en el mercado laboral, con ingresos que son hasta un 30% inferiores a los de los varones y una participación significativamente menor en la actividad económica.
De acuerdo con el estudio, la tasa de actividad femenina alcanza el 52,6%, lo que representa 17,5 puntos porcentuales menos que la de los varones, que llega al 70,1%. A esto se suma una brecha en la desocupación: el desempleo entre las mujeres es del 7,4%, mientras que entre los hombres se ubica en el 5,9%.
La desigualdad también se refleja en los ingresos. Según el informe, los varones perciben entre un 27,3% y un 29% más que las mujeres, una diferencia que se amplía hasta el 40% en el caso del trabajo informal. Este escenario provoca una marcada feminización de la pobreza: el 64,2% de las personas con menores ingresos son mujeres.
El estudio además señala que las mujeres concentran su participación laboral en sectores históricamente precarizados y peor remunerados. Un ejemplo es el trabajo en casas particulares, donde el 98,8% de quienes se desempeñan son mujeres. A la vez, las tareas domésticas no remuneradas siguen recayendo mayoritariamente sobre ellas, que dedican en promedio tres horas más por día que los varones a estas actividades.
En ese contexto, el informe advierte que el presupuesto nacional para 2026 profundiza el recorte de políticas públicas destinadas a reducir las brechas de género. Según el análisis, siete de cada diez programas vinculados a esa agenda sufrieron recortes o fueron directamente eliminados, en áreas clave como empleo, cuidados, prevención de la violencia de género, salud sexual y construcción de infraestructura educativa.

