La Capilla Santa Marta no solo le da nombre al barrio y a la plaza, sino que constituye uno de los símbolos más fuertes de identidad comunitaria en Lomas de Zamora. Su historia está íntimamente ligada al crecimiento de la zona y al compromiso de los vecinos que forjaron el entramado social del lugar.
Ubicada en la intersección de Voltaire y Copigüe, la capilla forma parte actualmente de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, en Lomas de Zamora, erigida el 28 de abril de 2012 dentro de la Vicaría Zonal De la Ribera. Durante muchos años, Santa Marta dependió de la parroquia Cristo Obrero, también en Lomas y erigida en junio de 1982, hasta su incorporación a la nueva jurisdicción parroquial.
La devoción que le da nombre remite a Santa Marta de Betania, figura bíblica reconocida por la Iglesia Católica como símbolo de hospitalidad y fe activa. Su festividad se celebra cada 29 de julio, fecha que cada año convoca a la comunidad a participar de la misa y las actividades litúrgicas que refuerzan el sentido de pertenencia barrial.
El barrio Santa Marta creció al calor de instituciones comunitarias – de hecho, la primera Sociedad de Fomento fue fundada en 1965 – y religiosas que funcionaron como puntos de encuentro en tiempos de dificultades económicas y falta de infraestructura. Así como la plaza y el histórico tanque de agua – una entelequia de hormigón de 35 metros que nunca se uso – se transformaron en referencias urbanas, la capilla consolidó un espacio espiritual y social donde generaciones de vecinos encontraron contención, organización y acompañamiento.
Hoy, la Capilla Santa Marta continúa siendo un faro para el barrio, no solo por su función religiosa sino también por su rol comunitario, reafirmando una identidad construida a partir del esfuerzo colectivo y la fe compartida.

