viernes 20 febrero, 2026

Crece el malestar emocional: casi la mitad de los argentinos reporta estrés y ansiedad frecuentes

Un relevamiento internacional encendió señales de alerta sobre la salud mental en el país: el 49% de los adultos argentinos afirmó haber experimentado estrés y ansiedad de manera frecuente durante el último año, el porcentaje más alto entre los países analizados. El dato surge del informe elaborado por Statista Consumer Insights correspondiente a 2025, que evaluó la percepción subjetiva del bienestar emocional en distintas regiones del mundo.

De acuerdo con el estudio, Argentina encabezó el ranking global, seguida por Finlandia, con el 45%, y Canadá, con el 42%. Más atrás se ubicaron Estados Unidos, Japón y Francia, mientras que los niveles más bajos se registraron en países como Indonesia, Tailandia y Arabia Saudita. La investigación se realizó entre enero y diciembre de 2025, con muestras que oscilaron entre 3.500 y 60.000 personas de entre 18 y 64 años en cada país, y mide percepciones personales, no diagnósticos clínicos.

Los resultados coinciden con tendencias observadas a nivel local. Informes del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina señalan que el malestar psicológico mostró un crecimiento sostenido en las últimas décadas, al pasar del 18,4% en 2010 al 28,1% en 2024. Entre los síntomas más frecuentes aparecen el insomnio, la irritabilidad, la preocupación constante y la sensación de incertidumbre, con mayor impacto en jóvenes, mujeres y personas en situación de vulnerabilidad.

Especialistas advierten que el estrés no solo afecta el bienestar emocional, sino también la salud física. El estrés crónico se vincula con trastornos del sueño, problemas cardiovasculares, menor productividad laboral y un mayor riesgo de consumo problemático de sustancias, lo que lo convierte en un fenómeno de relevancia sanitaria y social.

En este contexto, Argentina presenta una paradoja: es uno de los países con mayor cantidad de psicólogos por habitante del mundo, con más de 200 profesionales cada 100.000 personas, según datos citados por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, esa amplia disponibilidad no siempre se traduce en un acceso equitativo a la atención, debido a barreras económicas y desigualdades regionales.

Si bien el estudio no establece causas directas, especialistas coinciden en que factores como la incertidumbre económica, la inestabilidad laboral y la pérdida del poder adquisitivo pueden influir en el estado emocional de la población. En ese sentido, el alto nivel de estrés reportado funciona como un indicador del clima social y emocional que atraviesa el país.

Más allá de los números, los expertos subrayan la importancia de fortalecer las políticas públicas de salud mental, promover el acceso a la atención y fomentar espacios de contención. El dato de que uno de cada dos argentinos se sienta estresado o ansioso con frecuencia refleja un desafío que excede el ámbito individual y pone en el centro del debate la necesidad de abordar el bienestar emocional como una prioridad colectiva.

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