Con el programa Adoquinadores de la Comunidad, el Municipio avanzó en obras de bacheo granítico y restauración del empedrado para mejorar la circulación y preservar la identidad urbana del distrito.
El Municipio de Lomas de Zamora avanzó con el programa Adoquinadores de la Comunidad, una política pública orientada a la recuperación de las más de 400 cuadras adoquinadas del distrito. La iniciativa buscó mejorar las condiciones de circulación y, al mismo tiempo, preservar el valor histórico y patrimonial de los barrios lomenses.
A través de trabajos de bacheo granítico y restauración del empedrado, las cuadrillas municipales desarrollaron una tarea artesanal que permitió conservar los adoquines originales y extender la vida útil de la calzada. Las intervenciones apuntaron a reforzar la seguridad vial y garantizar mayor durabilidad en calles con alto valor urbano.
Durante las últimas semanas, los equipos realizaron obras en distintos puntos de Temperley, sobre Lucio V. López y Cerrito; Gallardo, entre 14 de Julio y Esmeralda; y Bernardo de Yrigoyen, entre Cerrito y Juncal. En Banfield, en tanto, se llevaron adelante tareas de restauración en la intersección de Quintana y Cabrera.
Las obras incluyeron el levantamiento del empedrado deteriorado, la reparación del sector afectado y la recolocación de los adoquines originales. El proceso contempló etapas de desmonte, limpieza, nivelación, aplicación de cemento y reutilización del material existente, con intervenciones respetuosas del entorno urbano.
Además de mejorar la circulación, el adoquinado cumplió una función clave en la reducción natural de la velocidad vehicular y presentó mejores niveles de absorción durante las lluvias. De esta manera, el Municipio reforzó su compromiso con el cuidado del patrimonio urbano, la mejora de la infraestructura vial y la puesta en valor de los barrios de Lomas de Zamora.

