Con la llegada del verano, las altas temperaturas y la mayor exposición al sol pueden generar efectos negativos en la piel si no se toman los recaudos necesarios. Quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro y deshidratación son algunas de las consecuencias más frecuentes durante esta época del año. Especialistas coinciden en que incorporar hábitos simples y constantes puede marcar la diferencia para mantener una piel sana.
Uno de los cuidados fundamentales es el uso diario de protector solar, incluso en días nublados. Se recomienda aplicar un filtro con un factor de protección (FPS) de 30 o superior, renovándolo cada dos horas y siempre después de nadar o transpirar. El protector debe colocarse al menos 20 minutos antes de la exposición al sol y cubrir zonas que suelen olvidarse, como orejas, cuello, empeines y labios.
La hidratación es otro punto clave. Beber abundante agua durante el día ayuda a mantener la piel elástica y luminosa, mientras que el uso de cremas o lociones hidratantes después de la ducha contribuye a reparar la barrera cutánea afectada por el calor, el cloro de las piletas o la sal del mar.
También es importante evitar la exposición solar en los horarios de mayor radiación, entre las 11 y las 16. En esos momentos, se aconseja buscar sombra y complementar el cuidado con accesorios como sombreros, gorras, anteojos de sol con filtro UV y ropa clara que cubra brazos y hombros.
La limpieza diaria debe ser suave y acorde al tipo de piel. Durante el verano aumenta la transpiración, por lo que es fundamental remover impurezas sin utilizar productos agresivos que puedan resecar o irritar.
Otro aspecto a tener en cuenta es el cuidado post-solar. Si la piel estuvo expuesta al sol, aplicar productos calmantes, como geles con aloe vera o cremas reparadoras, ayuda a aliviar enrojecimientos y prevenir descamaciones.
Por último, los especialistas sugieren prestar atención a los cambios en la piel, como la aparición de manchas, lunares que modifican su forma o color, o lesiones que no cicatrizan. Ante cualquier duda, es importante consultar con un profesional de la salud.


