La institución fue creada como parroquia en abril de 2026 y ya se convirtió en un espacio de referencia para las familias del barrio. Su trabajo social, educativo y solidario fue destacado durante una recorrida del Centro de Gestión de Santa Catalina.
La Parroquia Santa Catalina de Siena abrió sus puertas para recibir a representantes del Centro de Gestión de Santa Catalina, en un encuentro que permitió conocer de cerca el trabajo social, educativo y solidario que la institución desarrolla junto a las familias del barrio.
Durante la recorrida por el templo, ubicado en Paula Rosende de Grigera 3799, se puso en valor el rol de la parroquia como espacio de acompañamiento, contención y encuentro para vecinos y vecinas de Santa Catalina.
De capilla a parroquia
La historia de la institución es reciente. Santa Catalina de Siena fue creada canónicamente como parroquia el 26 de abril de 2026, por decisión del obispo de la Diócesis de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones.
Con su incorporación, se convirtió en la parroquia número 62 de la diócesis y pasó a integrar la Vicaría de la Ribera.
Hasta ese momento, el templo formaba parte de la Parroquia Beata Laura Vicuña. El crecimiento del barrio, la participación de numerosas familias en las actividades comunitarias y la necesidad de fortalecer la presencia pastoral impulsaron la creación de la nueva parroquia.
La comunidad también integra las capillas María Madre de la Iglesia, Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de la Candelaria, ampliando su presencia territorial.
Un espacio que acompaña a las familias
Más allá de las celebraciones religiosas, la Parroquia Santa Catalina de Siena sostiene distintas iniciativas de acompañamiento, contención, asistencia y educación, con una presencia cotidiana que la convirtió en una institución de referencia para las familias de la zona.
En ese marco, la visita del equipo del Centro de Gestión de Santa Catalina permitió reconocer el compromiso de la comunidad parroquial y fortalecer el vínculo con una institución que forma parte de la identidad y la vida cotidiana del barrio.

