En Temperley, el Hospital Gabriela Carriquiriborde funciona desde 2020 como el primer centro de salud propio del IOMA. Pero detrás de ese nombre hay una historia marcada por el terrorismo de Estado, la militancia y una memoria que aún busca respuestas.
Gabriela Carriquiriborde tenía apenas 20 años. Era trabajadora de IOMA y estudiante universitaria cuando fue secuestrada junto a su pareja, Jorge Orlando Repetur, durante la última dictadura cívico-militar iniciada en 1976, conocida como el Proceso de Reorganización Nacional. Ambos fueron vistos en centros clandestinos de detención, entre ellos el Pozo de Arana.
Al momento de su secuestro, Gabriela estaba embarazada de seis meses. Testimonios de sobrevivientes, como el de Pablo Díaz, reconstruyen parte de su cautiverio: relatan las condiciones extremas en las que se encontraba y cómo, ya en diciembre de 1976, dio a luz en un contexto de encierro y violencia. Según esos relatos, el parto ocurrió bajo supervisión de represores y el bebé —un varón— fue separado de su madre poco después.
Desde entonces, Gabriela, su pareja y su hijo permanecen desaparecidos. Su historia forma parte de los miles de casos de desaparición forzada ocurridos durante la dictadura, muchos de ellos aún sin resolución.
Un nombre que es memoria
La decisión de nombrar al hospital con su nombre no es casual. Forma parte de una política institucional que busca mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado y visibilizar sus historias. En ese sentido, el homenaje también alcanza a otras trabajadoras de IOMA desaparecidas, como Inés Pedemonte y Elba Beatriz Pirola de Rivelli.
El hospital, ubicado en el barrio San José, no solo cumple una función sanitaria clave para la región, sino que también se constituye como un espacio de memoria. Su nombre interpela a quienes lo transitan a recordar quién fue Gabriela y qué ocurrió durante uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.
A casi cinco décadas de su desaparición, su historia sigue siendo un símbolo de lucha por la memoria, la verdad y la justicia.

