En el décimo aniversario de su primera convocatoria, el colectivo Ni Una Menos marchó junto a jubilados y trabajadores del Hospital Garrahan frente al Congreso de la Nación para exigir el fin de los recortes sociales y de salud. Este miércoles, en las inmediaciones del Palacio Legislativo, confluyeron sindicatos de jubilados, profesionales de la salud del Garrahan y organizaciones feministas. Se buscó visibilizar el reclamo por el ajuste previsional y el desfinanciamiento del sistema sanitario, al tiempo que se recordó la lucha contra la violencia de género.
“Se cumplen 10 años de la primera convocatoria de Ni Una Menos, marcada por el femicidio de Chiara Páez, alumna de 2º año de una escuela técnica de Santa Fe. Un año antes del crimen de la adolescente, en 2014, la Corte Suprema de Justicia publicó el primer Registro Nacional de femicidios. Se relevaron 225 femicidios en todo el país, es decir 1 muerte cada 40 horas. El 94% de las víctimas tenía entre 21 y 40 años, y sus agresores, de 21 a 40 años”.
Los jubilados aprovecharon la movilización semanal para cuestionar la reforma previsional impulsada por el Ejecutivo y exigir una recomposición de haberes. Paralelamente, los médicos, enfermeros y residentes del Garrahan se sumaron al corte enarbolando carteles que reclamaban por el financiamiento urgente del hospital y la recomposición salarial del personal.
Al unificar las consignas, los organizadores buscaron remarcar que “unir las luchas es la tarea” y que la protesta remarcó la necesidad de revertir los ajustes que afectan tanto a las mujeres como a los adultos mayores y al sistema sanitario.

