Bajo el impulso del Municipio, las instituciones deportivas del distrito incorporaron prácticas de reciclado, recibieron equipamiento ambiental y se consolidaron como espacios clave para la concientización comunitaria.
En Lomas de Zamora, el cuidado del ambiente dejó de ser un discurso abstracto y empezó a materializarse en los clubes de barrio, donde el Estado local llevó adelante talleres de separación de residuos y entregó cestos, tachos y campanas de reciclaje. La iniciativa se desarrolló en el marco del programa Mi Club Recicla y alcanzó a 46 instituciones deportivas del distrito.
La propuesta apuntó a que los clubes, además de su rol social y deportivo, se conviertan en actores activos de la agenda ambiental. A través de capacitaciones prácticas, dirigentes, profesores y chicos aprendieron a separar correctamente los residuos y a replicar esos hábitos dentro y fuera de cada sede.
“Los clubes se convierten en referentes no solo en el ámbito deportivo, sino también en la concientización de los vecinos, enseñando la importancia de reducir, reutilizar y reciclar para construir un futuro más sustentable para todos y todas”, señalaron desde la Secretaría de Relaciones con la Comunidad, que articuló el programa junto a la Secretaría de Ambiente y la Subsecretaría de Relaciones Institucionales.
Durante el último año, el trabajo ambiental en los clubes también incluyó jornadas de plantación de árboles y acciones de erradicación de microbasurales, con el objetivo de prevenir focos de contaminación. A eso se sumaron tareas de fumigación y desratización, orientadas al cuidado de la salud comunitaria.
Estas políticas se complementaron con la recolección diferenciada Día Verde, el sistema municipal que retira los residuos reciclables directamente de los hogares según un cronograma por localidades. De este modo, el Municipio fortaleció una red que conecta a los barrios, las instituciones y las cooperativas de reciclado, con una lógica de inclusión social y compromiso ambiental sostenido.

