miércoles 14 octubre, 2026

La historia del Dúo Coplanacu: celebrarán el 25 de Mayo con la comunidad de Lomas de Zamora

Hay provincias donde la música sucede como un accidente feliz y otras donde parece una condición natural del aire. Santiago del Estero pertenece a esa segunda especie: ahí el folclore no necesita justificarse porque está en las casas, en las sobremesas, en las voces gastadas de las madres y en las guitarras apoyadas contra una pared. De ese paisaje salieron Dúo Coplanacu, dos hombres que aprendieron antes a escuchar una chacarera que a entender el mundo.

Roberto Cantos heredó la música de un padre guitarrero; Julio Paz, de una madre cantora. Después vino Córdoba, los años ochenta, la recuperación democrática y esa ilusión colectiva —tan ingenua como necesaria— de que el país podía volver a empezar. En las peñas universitarias y las guitarreadas interminables, donde convivían estudiantes pobres, militantes sobrevivientes y músicos con más entusiasmo que futuro, ellos se encontraron. Primero cantaron separados. Después entendieron que ciertas voces sólo funcionan cuando se mezclan.

Fundaron el grupo en mayo de 1985 y eligieron llamarlo “Coplanacu”: una mezcla entre la “copla” castellana y el “nacu” quichua, que habla de reciprocidad, de encuentro, de algo compartido. El nombre parecía un programa político antes que artístico. Mientras la Argentina empezaba a descubrir el consumo, el vértigo y el olvido, ellos insistían con cajas, bombos y canciones que venían de mucho antes que el marketing.

A comienzos de los noventa se sumó Andrea Leguizamón, violinista formada en conservatorio, que encontró en el folclore una forma menos solemne y más verdadera de decir las cosas. Después llegaron los discos: “Dúo Coplanacu 1991”, “Retiro al Norte”, “Paisaje”, “Desde Adentro”, “El Encuentro”, “Guitarrero”, “Corazón Sin Tiempo” y “Taquetuyoj”. Cada uno parecía confirmar que todavía existía un público dispuesto a escuchar canciones sin artificios, canciones donde la tristeza no necesitaba disfrazarse de ironía.

En 2010 celebraron veinticinco años con “El Camino”, un disco en vivo rodeados de músicos amigos: Luis Salinas, Chango Spasiuk, Raly Barrionuevo y Los Manseros Santiagueños, entre otros. Después llegaron “Mayu Maman”, en 2015, y “Los Copla”, en 2019: discos que ya no buscaban demostrar nada, como si el dúo hubiera entendido que permanecer también es una forma de triunfo.

Tal vez ahí esté el secreto de los Coplanacu: nunca intentaron modernizar el folclore para volverlo aceptable. Hicieron lo contrario. Se quedaron quietos mientras el país cambiaba alrededor. Y en esa obstinación encontraron algo raro: una manera de durar sin convertirse en museo.

El Municipio de Lomas de Zamora celebrará el próximo 25 de Mayo con una gran jornada popular en la Plaza Grigera. Habrá desfile cívico, locro para compartir, música en vivo y el cierre especial del Dúo Coplanacu, en un encuentro pensado para toda la familia. La propuesta, denominada “Lomas por la Patria en Comunidad”, comenzará desde las 12 en la histórica Plaza Grigera y convocará a instituciones, vecinos y organizaciones locales para celebrar una nueva fecha patria. Desde el Municipio invitaron a acercarse con mate y banderas argentinas para compartir una tarde cargada de tradición y cultura popular.

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