El Colegio San Francisco Javier difundió un mensaje en redes sociales después de que se viralizara un video en el que un joven, señalado como alumno de la institución, acaricia a un gato y luego le pisa violentamente la cabeza. El colegio rechazó el maltrato, pero no informó qué medidas tomó frente al episodio.
El hecho ocurrió en la calle Florencio Varela al 300, en Temperley, y quedó registrado por una cámara de seguridad. En las imágenes se observa al joven acercarse al animal, acariciarlo durante unos segundos y luego, después de mirar hacia ambos lados, pisarle la cabeza antes de continuar caminando. El gato logró escapar y, según trascendió, se encuentra fuera de peligro.
La vestimenta del joven permitió que en redes sociales fuera vinculado con el Colegio San Francisco Javier. Ante la repercusión del caso, la institución publicó un comunicado en sus historias de Instagram con un mensaje centrado en la educación y el respeto hacia los animales: “Educar también es enseñar a cuidar y respetar toda forma de vida”.
“Los animales sienten, sufren y necesitan de nuestro cuidado. La violencia hacia ellos no puede ser naturalizada ni considerada un juego”, sostuvo el colegio. Y agregó: “Desde nuestro Colegio aborrecemos y rechazamos toda forma de maltrato y violencia hacia los animales. Creemos que educar también implica desarrollar empatía, respeto y responsabilidad hacia todo ser vivo”.
Sin embargo, el comunicado no informó si la institución abrió una investigación interna, si convocó a la familia del joven, si aplicó alguna medida disciplinaria o si tomó algún otro tipo de intervención. La ausencia de precisiones alimentó los cuestionamientos en redes sociales: más allá del repudio público, la pregunta que quedó planteada es qué responsabilidad asume una institución educativa cuando uno de sus estudiantes aparece involucrado en un hecho de violencia de estas características.

