sábado 21 marzo, 2026

Se cumplieron 51 años de la masacre de Pasco, una herida abierta en la memoria popular

A 51 años de la masacre de Pasco, una herida abierta en la memoria popular

Se cumplieron 51 años de uno de los episodios más brutales de la violencia política en el conurbano bonaerense. La masacre de Pasco permanece como un símbolo del accionar del terrorismo paraestatal en los años previos a la última dictadura y como una marca profunda en la historia social y política de Lomas de Zamora.

La noche del 21 de marzo de 1975, un grupo armado vinculado a la organización parapolicial Triple A irrumpió en el barrio San José de Temperley y desplegó un operativo de secuestros y asesinatos con total impunidad. Siete personas fueron capturadas y ejecutadas, mientras que una mujer fue fusilada en su propia vivienda cuando los atacantes no encontraron al hombre que buscaban.

La patota actuó con método y violencia. De a uno o de a dos, los hombres armados fueron capturando a sus víctimas y obligándolas a subir a los autos —y también a un micro del que se habían apropiado— mientras el terror se expandía por el barrio. En medio de la desesperación, dos de los secuestrados lograron alejarse, pero regresaron cuando los atacantes amenazaron con matar a sus hijos si no volvían.

Así, el grupo terminó llevándose a siete personas: el concejal Héctor Lencina, Héctor Flores, Aníbal Benítez, Germán Gómez, los hermanos adolescentes Eduardo y Alfredo Díaz, y Rubén “Cacho” Maguna, quien ni siquiera tenía militancia política y fue confundido por llevar un apodo similar al de otro hombre al que buscaban. La violencia del operativo dejó además a Gladys Martínez asesinada en su propia casa, en una escena que conmovió para siempre a la comunidad.

Durante el raid, los agresores se movieron sin obstáculos por las calles del barrio, generando terror entre los vecinos. Las víctimas fueron trasladadas a un descampado, obligadas a arrodillarse y ejecutadas a balazos. Luego, los cuerpos fueron destruidos con explosivos en una escena de extrema violencia que buscó dejar un mensaje disciplinador en el territorio.

El episodio se convirtió en un antecedente directo de las prácticas represivas que se profundizaron con el golpe de Estado de 1976. La masacre de Pasco es recordada como una de las operaciones criminales más sangrientas de la Triple A y como un hecho bisagra en la escalada de persecución política y social en la Argentina.

A más de medio siglo, la memoria de las víctimas sigue presente en la comunidad y en los organismos de derechos humanos, que sostienen el reclamo por verdad y justicia y la necesidad de mantener viva la memoria frente a cualquier intento de negacionismo.

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