miércoles 13 mayo, 2026

A 39 años de la Masacre de Budge, la memoria vuelve a levantar las banderas contra el gatillo fácil

Este 8 de mayo se cumplieron 39 años de la llamada “Masacre de Budge”, uno de los casos más emblemáticos de violencia institucional en la historia democrática argentina. El crimen ocurrió en Ingeniero Budge en 1987, cuando efectivos de la Policía Bonaerense asesinaron a Agustín Olivera, Roberto Argañaraz y Oscar Aredes mientras se encontraban reunidos en una esquina del barrio.

En un primer momento, la versión policial intentó instalar la idea de un supuesto enfrentamiento armado. Sin embargo, los testimonios de familiares y vecinos desmontaron rápidamente ese relato y denunciaron que se trató de una ejecución perpetrada por agentes de la fuerza bonaerense. La presión social y la movilización popular fueron claves para impedir el encubrimiento.

La masacre marcó un punto de inflexión en la discusión pública sobre el gatillo fácil y el accionar policial en democracia. Las marchas impulsadas por organismos de derechos humanos, vecinos y familiares de las víctimas lograron visibilizar un fenómeno que comenzaba a expandirse en distintos barrios populares del conurbano bonaerense.

Con el avance de la investigación judicial, varios efectivos policiales terminaron condenados por los asesinatos. El caso quedó registrado como uno de los antecedentes más importantes en la lucha contra la violencia institucional en Argentina y todavía hoy es tomado como símbolo de resistencia frente a los abusos de las fuerzas de seguridad.

Como cada año, organizaciones sociales, familiares y vecinos realizaron actividades para recordar a las víctimas y renovar el reclamo de memoria, verdad y justicia en Budge, un barrio atravesado por una historia de lucha popular que sigue vigente casi cuatro décadas después.

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