El Presidente canceló su participación presencial en la Gala de Prosperidad Hispana en la residencia de Donald Trump, en Florida, tras ser convocado al Consejo de Paz impulsado por el exmandatario norteamericano. En su lugar viajará Federico Sturzenegger, mientras el jefe de Estado intervendrá de manera virtual.
El presidente Javier Milei canceló el viaje que tenía previsto realizar a Estados Unidos para participar de la Gala de Prosperidad Hispana, un evento que se iba a desarrollar en la residencia de Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump. La modificación de la agenda fue confirmada desde la Casa Rosada, donde atribuyeron la decisión a una nueva convocatoria internacional que recibió el mandatario.
Según informaron fuentes oficiales, Milei fue invitado a participar de la reunión inaugural del denominado Consejo de Paz, una iniciativa promovida por Trump que tendrá lugar el próximo 19 de febrero en Washington. El encuentro reunirá a jefes de Estado y líderes internacionales y marcará el debut formal de un organismo que la Casa Blanca presenta como una herramienta para la resolución de conflictos globales.
Ante la cercanía entre ambos compromisos, el Gobierno resolvió suspender la presencia física del Presidente en la gala prevista en Florida. En su lugar, asistirá el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, mientras que Milei realizará una intervención de manera virtual ante los organizadores y asistentes del evento.
Originalmente, el jefe de Estado tenía previsto brindar un discurso en el encuentro organizado por la plataforma Latino Wall Street, en lo que iba a ser una nueva postal de alineamiento político con el trumpismo. Sin embargo, la reconfiguración de la agenda volvió a exponer la centralidad que el Presidente le asigna a sus vínculos internacionales, aun a costa de alterar compromisos previamente anunciados.
El Consejo de Paz impulsado por Trump debutará en un contexto internacional marcado por fuertes tensiones geopolíticas y ya genera reparos en distintos sectores de la comunidad internacional. Mientras algunos aliados aceptaron sumarse a la iniciativa, otros países observaron con cautela el protagonismo del expresidente estadounidense en un organismo con aspiraciones de intervención global, en un escenario que vuelve a ubicar a Milei como uno de sus aliados más entusiastas.

