El trabajo por cuenta propia volvió a ganar terreno en el mercado laboral argentino y se ubica cerca de su máximo histórico. En el tercer trimestre de 2025, el cuentapropismo representó el 24,5% del total de ocupados en los 32 aglomerados urbanos del país, un nivel apenas inferior al 25% registrado en 2020, durante la pandemia. El fenómeno aparece asociado a un proceso de precarización que se consolida en los últimos años.
Los datos surgen de un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. El estudio señala que, en paralelo, la participación del empleo asalariado cayó al 71,9%, el segundo valor más bajo desde 2016, solo por encima del registrado en 2020. El 3,6% restante corresponde a patrones y trabajadores familiares sin remuneración.
En términos absolutos, durante 2025 los trabajadores por cuenta propia alcanzaron un récord de 3,3 millones de personas, lo que implica un crecimiento del 42,2% respecto de 2016. En contraste, el empleo asalariado se ubicó en 9,8 millones de puestos, un 2,5% por debajo de su máximo de 2023, cuando había llegado a los 10 millones.
Fuertes contrastes regionales
El avance del cuentapropismo no fue homogéneo en todo el país. Mar del Plata encabezó el ranking con el 32,5% de sus ocupados trabajando por cuenta propia, seguida por Posadas (32%) y Gran Resistencia (30,7%). En el otro extremo se ubicó Río Gallegos, con apenas el 9,2%, el único aglomerado con un registro de un solo dígito.
En la comparación con 2016, 27 de los 32 aglomerados urbanos mostraron incrementos en la proporción de cuentapropistas. Gran Resistencia lideró la expansión con un aumento de 14,3 puntos porcentuales, seguida por Posadas (+11) y Gran Tucumán (+8,9). Solo cinco regiones registraron retrocesos, entre ellas Santa Rosa-Toay, Río Cuarto y Neuquén-Plottier.
La distribución del empleo asalariado también evidenció fuertes diferencias territoriales. Río Gallegos presentó la mayor proporción de asalariados (88,3%), seguida por Ushuaia–Río Grande (83,9%) y Gran Catamarca (80,8%). En cambio, los niveles más bajos se observaron en Mar del Plata (63,1%), Posadas (64,1%) y Corrientes (65,3%).
Una tendencia que se consolida
El informe destaca que entre 2016 y 2020 el cuentapropismo creció de manera sostenida, pasando del 20,5% al 25% del empleo total. Esa tendencia se revirtió parcialmente entre 2021 y 2023, cuando el empleo asalariado recuperó participación. Sin embargo, en los últimos dos años el proceso volvió a invertirse: el trabajo por cuenta propia sumó tres puntos porcentuales, mientras el empleo asalariado perdió participación en igual magnitud.
De acuerdo con los analistas, estos datos reflejan un cambio estructural en el mercado laboral argentino, con un peso creciente de formas de empleo más inestables y una menor capacidad de absorción del empleo asalariado formal.

