Un sector de sindicatos considerados “duros”, nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), ratificó este martes un paro nacional con movilización al Congreso de la Nación para el próximo jueves, en rechazo al proyecto de reforma laboral. La decisión marca una diferencia con la conducción de la CGT, que convocó a una huelga general sin marcha.
El FreSU —integrado por gremios de la CGT y de las dos CTA— resolvió la medida tras una reunión virtual realizada este martes. La fecha del paro y la movilización coincide con la jornada en la que el oficialismo prevé llevar el proyecto al recinto de la Cámara de Diputados, luego de haber obtenido sanción del Senado la semana pasada.
Desde el espacio sindical sostienen que la protesta tendrá alcance nacional y remarcan la necesidad de ocupar el espacio público. En ese marco, Rodolfo Aguiar, secretario general de la ATE, afirmó que la medida debe ser “un paro activo” y advirtió que la movilización es clave para sostener la presión social contra la iniciativa oficial.
En un comunicado difundido por el FreSU, Aguiar señaló además que la discusión excede la coyuntura inmediata y que el posicionamiento de cada sector quedará expuesto frente a lo que consideran un fuerte retroceso en materia de derechos laborales.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la concentración principal está prevista para el jueves a partir de las 12 del mediodía en la intersección de Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen. En paralelo, el frente sindical anunció movilizaciones en todas las provincias.
El FreSU ya había impulsado protestas en Córdoba y Rosario, además de una movilización al Congreso durante el debate del proyecto en el Senado. El espacio está conformado, entre otros, por la UOM, el gremio de Aceiteros y Pilotos dentro de la CGT, junto con la mayoría de los sindicatos de la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores.

