El clima social comienza a tensarse y el malestar económico se hace cada vez más visible en las percepciones ciudadanas. Así lo revela una reciente encuesta de la consultora Zuban Córdoba, que advierte un deterioro en la imagen del presidente Javier Milei y una creciente insatisfacción con la gestión del Gobierno nacional.
El informe, elaborado a partir de 1.400 casos relevados en todo el país, señala que más del 63% de los argentinos asegura tener dificultades para llegar a fin de mes, mientras que un abrumador 89,3% considera urgente mejorar los salarios. Estos datos reflejan que, a pesar de la desaceleración inflacionaria, el bolsillo sigue siendo el principal motivo de preocupación para la mayoría de los hogares.
La inseguridad económica va acompañada de una fuerte sensación de incertidumbre: uno de cada dos encuestados manifestó temor a perder su trabajo o fuente de ingresos, y más del 57% dijo no confiar en que el presidente Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, tengan control sobre la situación económica. A esto se suma la percepción de que las políticas actuales estarían profundizando la desigualdad: el 60% opinó que el Gobierno está ampliando las brechas sociales en lugar de cerrarlas.
Este escenario tiene consecuencias directas en el plano político. La imagen de Milei atraviesa una caída pronunciada: el 57,5% de los encuestados tiene una opinión negativa del mandatario, mientras que el 56,8% rechaza de plano las medidas adoptadas hasta el momento. La insatisfacción también se proyecta sobre el horizonte electoral: más de la mitad de los encuestados —un 52,8%— anticipó que votaría para “castigar” al Gobierno en las próximas elecciones. Además, un 50,4% expresó que apoyaría la conformación de un frente opositor amplio si surgiera una alternativa competitiva.
Aunque el Gobierno insiste en destacar la baja de la inflación como un logro central, la encuesta sugiere que los indicadores macroeconómicos no alcanzan para revertir el descontento popular.

