La inflación volvió a mostrar señales de aceleración en el arranque de noviembre. Según el relevamiento de la consultora LCG, los precios de los alimentos registraron un aumento del 0,4% en la primera semana del mes, lo que equivale a una suba cercana al 4% en términos mensualizados.
El informe señala que el incremento fue superior al de la última semana de octubre y estuvo impulsado principalmente por el aumento en las verduras, los lácteos y los huevos, rubros que compensaron la leve baja en el precio de las carnes.
En detalle, más del 75% del alza semanal se explicó por la fuerte suba en los precios de verduras, mientras que los lácteos y huevos mostraron aumentos de dos dígitos en las últimas semanas. Por el contrario, el descenso en el precio de las carnes apenas logró restar 0,1 punto porcentual al índice general.
Aunque el promedio mensual todavía se mantiene en torno al 3%, la consultora advirtió que la persistencia de estas subas podría anticipar un repunte inflacionario si la tendencia continúa en las próximas semanas, sobre todo considerando los aumentos previstos para la carne y otros productos básicos.
En términos “punta a punta”, la inflación de alimentos se ubicó en 2,5% mensual, pero la dinámica del inicio de noviembre refleja una presión sostenida sobre los precios, en un contexto donde más del 80% de los productos relevados no modificaron sus valores, aunque las alzas concentradas en pocos rubros alcanzaron para elevar el promedio general.
La aceleración en el costo de los alimentos vuelve a golpear al bolsillo de los consumidores, en un escenario en el que el poder adquisitivo sigue deteriorado y las perspectivas de una desaceleración de la inflación se alejan cada vez más.

