La morosidad de los créditos a las familias alcanzó el 18% en julio y acumuló su 21° aumento mensual consecutivo, según un informe de Eco Go y la Universidad Austral. En términos interanuales, el indicador creció 10,3 puntos porcentuales.
El deterioro también se refleja en la cantidad de personas con dificultades para cumplir sus compromisos financieros: el 26,6% de los titulares de crédito presenta algún nivel de mora, 8,3 puntos porcentuales más que un año atrás.
La situación es más delicada entre los proveedores no financieros de crédito, como fintechs y emisoras de tarjetas no bancarias, donde la morosidad llega al 31,3%. En el sistema financiero tradicional, que concentra la mayor parte del crédito, el índice se ubica en el 15,8%.
El stock total de deuda de las familias ascendió a $99,4 billones, aunque el crédito cayó 0,7% en términos reales frente a junio. La Rioja, Santa Cruz y San Luis aparecen entre las provincias con mayores niveles de mora, mientras que La Pampa, la Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos registran los valores más bajos.

