jueves 2 julio, 2026

Impacto del nuevo esquema cambiario: cómo afecta a sectores clave de la economía

El fin del cepo al dólar y la implementación de bandas de flotación cambiaria marcaron un punto de inflexión en el diseño económico argentino. A pocos días de entrar en vigencia, las consecuencias comenzaron a sentirse en sectores clave como alimentos, mercado inmobiliario y turismo. Las industrias analizan el nuevo escenario con atención, mientras los primeros efectos ya se reflejan en precios y expectativas.

En los supermercados, la reacción fue casi instantánea. Desde el martes comenzaron a circular nuevas listas de precios con aumentos de hasta el 9% en productos de primera necesidad como aceites, harinas, artículos de limpieza e higiene personal. La industria alimentaria enfrenta un dilema: trasladar los aumentos del tipo de cambio a precios y arriesgar una caída en ventas, o absorber el impacto para mantener el volumen de consumo.

Estos incrementos no solo tensan la cadena comercial, sino que afectan directamente a las familias de menores ingresos, para quienes los bienes básicos representan una porción mucho mayor de su gasto mensual. La suba en alimentos impactan directamente en la economía de muschísimas familias que vienen perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación.

Además, organizaciones sociales y comedores comunitarios advirtieron que la nueva escalada de precios pone en riesgo la asistencia alimentaria en los barrios más vulnerables, ya que cada aumento en productos básicos no les permite cubrir las necesidades mínimas de las familias que abastecen.

En el mercado inmobiliario, se anticipan aumentos en los precios de venta por mayor demanda, mientras que para quienes buscan acceder a un crédito hipotecario, la situación se presenta dual: si bien ahora es más accesible conseguir dólares en el mercado oficial, la mayoría de los préstamos siguen atados al índice UVA. En un contexto de aceleración inflacionaria, esto podría traducirse en cuotas más elevadas. A su vez, se espera que el valor de los inmuebles usados comience a subir gradualmente.

Por su parte, con el nuevo esquema, quienes viajen pueden comprar divisas sin límites, pero se mantiene el recargo del 30% para compras en el exterior con tarjeta, pasajes y paquetes turísticos. Esta medida reduce el atractivo para el turismo emisivo y mantiene la Argentina como un destino caro para visitantes extranjeros.

No obstante, la inflación proyectada para los próximos meses podría afectar el consumo interno de turismo, que suele ser de los primeros rubros en los que las familias recortan gastos.

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