Un informe del Sistema de Riesgos del Trabajo reveló que desde noviembre de 2023 cerraron 21.938 empresas en la Argentina. El dato, que corresponde a los primeros 24 meses de gestión de Javier Milei, marca la peor performance desde el retorno de la democracia y expone el impacto del ajuste y la apertura económica sobre el entramado productivo.
La comparación histórica resulta elocuente. En los primeros dos años de Néstor Kirchner se crearon 84.096 empresas, mientras que durante el mismo período de Cristina Fernández de Kirchner el saldo fue levemente negativo, con 1.073 firmas menos. Con Mauricio Macri la caída alcanzó 1.818 empresas y con Alberto Fernández el retroceso llegó a 19.734. Sin embargo, la cifra actual supera incluso ese escenario crítico.
El deterioro del tejido empresario se dio en paralelo a una ofensiva sobre los derechos laborales. La reforma impulsada por la Casa Rosada motivó este jueves un nuevo paro general convocado por la Confederación General del Trabajo. Con esta medida, Milei acumuló cuatro huelgas nacionales en poco más de dos años de mandato.
Desde 1983 hasta hoy, el registro de paros generales muestra que Raúl Alfonsín enfrentó 13, Carlos Menem 8, Fernando de la Rúa 8, Eduardo Duhalde 2, Néstor Kirchner 1, Cristina Fernández de Kirchner 5 y Mauricio Macri 5, mientras que Alberto Fernández no registró paros generales de la CGT. El número actual vuelve a colocar en el centro del debate el rumbo económico y el costo social de un programa que combina recesión, desregulación y caída del empleo formal.
Con casi 22 mil empresas menos y un clima de creciente conflictividad sindical, el modelo libertario enfrenta su propio balance. Los gráficos no sólo reflejan estadísticas: retratan el cierre de persianas, la pérdida de puestos de trabajo y la fragilidad de miles de pymes que no lograron sobrevivir a la tormenta económica.

