A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, en el Gobierno nacional crece la preocupación por un posible cambio en el vínculo entre la sociedad y la política. En la Casa Rosada aseguran que existe un rechazo generalizado hacia los dirigentes y analizan si La Libertad Avanza perdió parte del perfil “anticasta” que fue central en el triunfo de Javier Milei en 2023.
“Detectamos un rechazo generalizado a todos los dirigentes”, señaló una fuente cercana al oficialismo a Noticias Argentinas. Según esa mirada, ninguno de los principales dirigentes políticos supera los 40 o 45 puntos de imagen positiva, mientras que las negativas se ubican por encima del 55%.
Para el Gobierno, estos números reflejan que el rechazo estructural hacia la política tradicional continúa vigente, pese a que Milei llegó a la Presidencia con un discurso fuertemente crítico de la llamada “casta”.
La corrupción vuelve a aparecer entre las principales preocupaciones
En el oficialismo también siguen con atención el lugar que ocupa la corrupción entre las principales preocupaciones de la sociedad. Un estudio de la consultora Casa Tres ubicó a este tema como el segundo principal problema del país, detrás de la economía, con un 16% de las respuestas.
En ese contexto, en Casa Rosada observan con preocupación distintos episodios que involucraron a dirigentes vinculados al oficialismo y que terminaron afectando su agenda política.
También generan inquietud las imágenes relacionadas con las estructuras tradicionales de la política y las reuniones partidarias dentro de la Casa Rosada, ya que consideran que podrían alejar al electorado que acompañó a Milei precisamente por su discurso contra la dirigencia tradicional.
“La acumulación de comportamientos que la sociedad detesta no nos beneficia”, reconoció una fuente del entorno presidencial.
Milei mantiene una base electoral
A pesar de este escenario, en el oficialismo consideran que el Presidente conserva una base electoral significativa y ubican su imagen positiva en torno a los 35 puntos.
En los cálculos libertarios, además, no habría margen para la aparición de un nuevo outsider que pueda capitalizar el descontento con la política. Por eso, el Gobierno apuesta a ordenar su espacio de cara a 2027 y, al mismo tiempo, avanzar en acuerdos con otros sectores de la oposición.
Uno de los principales objetivos es recomponer el vínculo con el PRO, espacio con el que La Libertad Avanza busca consolidar una eventual alianza electoral.
En las últimas horas, Mauricio Macri se acercó a Karina Milei con el objetivo de recomponer la relación entre ambos espacios y avanzar en un acuerdo.
Este jueves, a las 11, la Casa Rosada será escenario del primer encuentro entre representantes de La Libertad Avanza y el PRO. Participarán el armador nacional Eduardo “Lule” Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto con los referentes del PRO Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
El oficialismo comienza así a delinear su estrategia rumbo a 2027, con un desafío central: mantener el apoyo conseguido con un discurso contra la política tradicional sin quedar atrapado en las mismas prácticas que cuestionó durante su campaña presidencial.

