La Cámara de Diputados aprobó la media sanción del proyecto que suspende las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para las elecciones nacionales de 2025. Con un amplio respaldo de 162 votos a favor, 55 en contra y 28 abstenciones, la iniciativa, que busca, sostienen desde el oficialismo, “fortalecer el sistema electoral”, avanza ahora hacia el Senado, donde se espera una resolución favorable.
El debate se extendió por casi seis horas y dejó en evidencia la fractura dentro de los bloques opositores. El oficialismo no solo logró una victoria legislativa, sino que también logró dividir a varias fuerzas políticas, en particular a Unión por la Patria. Esta diferencia se profundizó en el recinto, con un total de 25 diputados de esa bancada apoyando la medida, 24 absteniéndose y 43 rechazando la reforma electoral.
La discusión fue marcada por intervenciones de figuras clave. El diputado Nicolás Mayoraz (La Libertad Avanza) defendió la suspensión de las PASO como una forma de reducir los costos de la política, destacando el rechazo de los ciudadanos a este sistema. “Es una encuesta cara”, aseguró, y argumentó que las PASO no lograron su objetivo de “mejorar la calidad institucional”. Por otro lado, el radical Fabio Quetglas se mostró en contra del proyecto, acusando al oficialismo de concentrar “todo el poder en la birome” y criticó el retroceso hacia “la interna cerrada”, asociándola con la “casta política”.
Mientras tanto, desde el oficialismo se destacaron las figuras de Martín Arjol, quien destacó el esfuerzo de los argentinos en superar la crisis, y Miguel Ángel Pichetto, que recordó el impacto negativo de las PASO de 2019 en la economía. Ambos resaltaron la necesidad de suspender las primarias para dar a los partidos más tiempo para ordenarse de cara a las elecciones generales de octubre.

