La situación económica continúa impactando en el entramado productivo argentino y cada vez son más las empresas que enfrentan cierres, quiebras, despidos o conflictos laborales. A la reciente decisión de la fabricante de neumáticos Fate de cerrar su planta principal se suman otros casos que reflejan las dificultades que atraviesan distintos sectores de la economía.
Uno de los ejemplos es la cadena de supermercados La Anónima, cuyo gerente general, Nicolás Braun, reconoció que resulta cada vez más difícil sostener la rentabilidad en el sector. El directivo señaló que la competencia y las condiciones del mercado afectan al negocio formal y mencionó que empresas internacionales como Walmart y Carrefour redujeron o modificaron su presencia en el país.
En el sector de bebidas, la histórica Cervecería y Maltería Quilmes realizó un recorte de personal en su planta de Zárate. La empresa redujo su dotación de trabajadores y continuará operando con alrededor de 80 empleados, tras argumentar que la caída del consumo y la apertura de importaciones afectaron su actividad.
La industria alimenticia también registra casos críticos. La Justicia declaró la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), firma que producía yogures y postres para SanCor. El cierre provocó el despido de unos 400 trabajadores en sus plantas ubicadas en Lincoln, provincia de Buenos Aires, y Monte Cristo, en Córdoba.
En paralelo, la empresa Lácteos Verónica atraviesa una profunda crisis con plantas paralizadas y salarios adeudados. La situación afecta a tres establecimientos productivos en la provincia de Santa Fe y pone en riesgo cerca de 700 puestos de trabajo.
En el sector avícola, Granja Tres Arroyos enfrenta un conflicto laboral debido a deudas en el pago de salarios, aguinaldos y otros conceptos. La situación derivó en protestas y medidas de fuerza por parte de los trabajadores.
La crisis también alcanza a la industria vitivinícola. La bodega Casa Montes atraviesa dificultades financieras con una deuda que supera los 450 millones de pesos. La empresa produce marcas como Ampakama, Fuego Negro, Alzamora y Baltazar.
En el rubro textil, el Grupo Dass redujo personal en su planta de El dorado, Misiones, debido a la caída de la demanda y la menor actividad productiva. A su vez, la firma Emilio Alal cerró definitivamente sus plantas en Goya (Corrientes) y Villa Ángela (Chaco), lo que dejó a más de 260 trabajadores sin empleo.
La industria siderúrgica también registra dificultades. La empresa Acindar aplicó en los últimos años varias suspensiones temporales y despidos como consecuencia de la caída de la actividad.
Uno de los casos más recientes es el de Fate, que anunció el cierre definitivo de su principal planta productiva, con el despido de 920 trabajadores. La compañía argumentó que la apertura de importaciones y la caída de la actividad industrial afectaron la producción nacional de neumáticos.
Ante este escenario, distintos sectores empresariales advierten que la combinación de recesión, caída del consumo y cambios en las condiciones del mercado continúa generando incertidumbre en el tejido productivo y en el empleo.

