El gremio tomó la decisión tras un pedido de la Iglesia para evitar complicaciones durante la llegada del pontífice. Sin embargo, advirtió que los reclamos por salarios y condiciones de seguridad continúan y que las medidas podrían retomarse después de la visita.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) suspendió temporalmente las medidas de fuerza previstas en los aeropuertos nacionales e internacionales por la llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista para el domingo 8 de noviembre. La decisión busca garantizar el normal funcionamiento del sistema aerocomercial durante la estadía del pontífice.
El anuncio fue realizado por el secretario general del sindicato, Rodolfo Aguiar, quien explicó que la suspensión respondió a un pedido del presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo.
El dirigente remarcó que se trata de un gesto hacia el Papa y no hacia el Gobierno de Javier Milei ni el ministro de Economía, Luis Caputo. En ese sentido, resumió la decisión con una frase: “Al Gobierno lo salvó el Papa”.
Pese a la suspensión, Aguiar aclaró que el conflicto gremial continúa abierto y que los reclamos por mejoras salariales y condiciones de seguridad en las terminales aéreas siguen vigentes.
Reunión para garantizar los vuelos
En el marco de la decisión, ATE confirmó una reunión para este viernes a las 11 con el subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Gómez, en la sede de esa dependencia nacional.
El encuentro tendrá como objetivo abordar los problemas operativos denunciados por el sindicato y garantizar el funcionamiento de los vuelos durante la visita de León XIV.
La tregua será transitoria: según anticipó Aguiar, las medidas de fuerza podrían retomarse una vez finalizada la agenda del pontífice en el país.
Cuáles son los reclamos de ATE en los aeropuertos
El conflicto incluye cuestionamientos por las condiciones de funcionamiento de las terminales aéreas, los incumplimientos en materia de higiene y seguridad técnica y la situación salarial de los trabajadores.
El sindicato también reclama medidas para proteger la integridad física del personal aeroportuario, las tripulaciones y los pasajeros, además del cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por la Argentina.
Otro de los puntos de discusión es el destino de los fondos recaudados a través de la tasa aérea que pagan los pasajeros al comprar sus pasajes. Según las cifras difundidas por ATE, esa recaudación representa unos $220.000 millones anuales, pero menos del 10% regresa a la entidad para fortalecer su capacidad operativa y mejorar las condiciones laborales.

