Tras la final del Mundial de Brasil 2014, la entonces presidenta encabezó un homenaje al plantel de Alejandro Sabella en la Casa Rosada. En un clima de reconocimiento y orgullo, destacó el compromiso del equipo y reivindicó el acompañamiento de millones de argentinos durante la competencia.
La derrota frente a Alemania en la final del Mundial de Brasil 2014 no impidió que la Selección Argentina fuera recibida con honores por el Gobierno nacional. Apenas regresó al país, el plantel dirigido por Alejandro Sabella fue homenajeado en la Casa Rosada por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en un gesto de reconocimiento a la campaña que volvió a colocar al fútbol argentino entre los mejores del mundo después de 24 años.
Lejos de reducir el resultado a una derrota deportiva, Cristina puso el foco en el esfuerzo, la entrega y el orgullo que despertó el seleccionado en millones de argentinos. Desde la Casa Rosada destacó que el equipo había representado al país con compromiso y dignidad, y agradeció el ejemplo brindado durante toda la Copa del Mundo. “Nos hicieron sentir muy orgullosos”, expresó la mandataria al recibir a jugadores, cuerpo técnico y dirigentes de la AFA.
El encuentro tuvo un fuerte carácter institucional y simbólico. La Presidenta compartió un almuerzo con la delegación, saludó uno por uno a los futbolistas y reconoció especialmente el trabajo del entrenador Alejandro Sabella y de un plantel que había llegado a la final luego de una destacada actuación a lo largo del torneo.
Aquel homenaje quedó como una de las imágenes más recordadas del regreso de la Selección. Pese a no haber conseguido el título, el Gobierno nacional decidió abrir las puertas de la Casa Rosada para agradecer el esfuerzo del equipo y reconocer el sentimiento popular que había acompañado a la Albiceleste durante todo el Mundial. El mensaje fue claro: más allá del resultado, la Selección había logrado representar a la Argentina con orgullo y merecía el reconocimiento de todo un país.

