El Taladro mantiene una ventaja sostenida a lo largo de más de un siglo en el historial frente a su clásico rival. Goleadas, invictos prolongados y máximos goleadores construyen una paternidad que atraviesa generaciones.
El clásico entre Banfield y Lanús tiene una historia que excede lo futbolístico y se mete de lleno en la identidad del sur del conurbano. En ese recorrido, los números consolidan una tendencia: el Taladro se impone en el historial general, con más victorias tanto en Primera División como en el total de enfrentamientos.
En el profesionalismo, Banfield suma 45 triunfos contra 36 de Lanús, con 32 empates en 113 partidos disputados. Esa diferencia se replica en el global histórico, donde también lidera y sostiene una ventaja que se extiende por más de 100 años, una de las más prolongadas dentro de los clásicos del fútbol argentino.
Uno de los hitos más recordados se dio en 2008, cuando Banfield protagonizó la mayor goleada del clásico: un contundente 5 a 0 como visitante, en el estadio granate, poco después de que Lanús se consagrara campeón. Ese resultado se suma al otro 5-0 histórico a favor del Taladro, consolidando una supremacía también en los marcadores más amplios.
Además, el equipo del sur sostuvo un invicto como local durante 41 años en el estadio Florencio Sola, entre 1954 y 1995, una marca que refuerza su fortaleza en casa frente a su rival. A esto se suma otro dato simbólico: los máximos goleadores del clásico, José Sand y Gustavo Albella, vistieron la camiseta de Banfield, con siete y ocho tantos respectivamente.
Si bien Lanús logra imponerse levemente en cantidad de titulos y participaciones en copas internacionales, la estadística general mantiene a Banfield arriba. En un clásico cargado de historia, los números también juegan y, hasta ahora, inclinan la balanza hacia el Taladro.

