La atleta argentina Candela Cerrone, oriunda de la ciudad de Pinamar, alcanzó el primer puesto en la categoría femenina de la decimoquinta edición de la Stanley Marathon, celebrada en las Islas Malvinas. Con un registro oficial de 3 horas, 14 minutos y 30 segundos, Cerrone logró imponerse en una de las pruebas de fondo más complejas del calendario internacional, reconocida formalmente como el maratón más austral del planeta.
La competencia contó con la certificación de la Association of International Marathons and Distance Races y se llevó a cabo en una jornada que coincidió con el Día Internacional de la Mujer. El desarrollo de la carrera estuvo marcado por las condiciones climáticas rigurosas propias de la región, donde los participantes debieron enfrentar ráfagas de viento de gran intensidad y una superficie de terreno irregular que dificultó el mantenimiento de un ritmo constante durante los 42 kilómetros.
Con un tiempo de 3 horas, 14 minutos y 30 segundos, la corredora de 48 años se quedó con el primer puesto femenino en una de las competencias más exigentes del circuito internacional.
Tras la competencia, el cansancio no le impidió a Candela recorrer diferentes lugares del suelo malvinense. “El lunes fuimos al Cementerio de Darwin. Fue lo primero que quería conocer. Estar ahí me dejó más destruida que la carrera. También recorrimos alguno de los puntos de trincheras de nuestros soldados. Fue un día muy movilizador”.
Debido a la normativa local vigente para eventos deportivos en las islas, la corredora argentina participó sin insignias nacionales en su vestimenta técnica. Al concluir la prueba y cruzar la línea de meta, la deportista manifestó que la experiencia resultó sumamente emotiva y exigente desde el aspecto físico y mental. Su desempeño representa un hito para el atletismo nacional en un circuito que atrae anualmente a competidores de diversas nacionalidades debido a su singular ubicación geográfica y la dificultad técnica que propone el entorno natural.

