La producción literaria argentina del 2025 se erigió como un espacio de reflexión, resistencia y exploración de la condición humana. Lejos de aislarse, una decena de obras destacadas publicadas a lo largo del año dialogó de lleno con la realidad, ofreciendo miradas que van desde lo íntimo y familiar hasta lo político e histórico. Estos libros, en su diversidad de géneros y voces, componen un mosaico representativo de una narrativa nacional vigorosa y necesaria.

“El buen mal” – Samanta Schweblin
En esta colección de cuentos, Schweblin abandona el fantástico tradicional. Aquí no hay un evento sobrenatural que irrumpe en una realidad normal. La anomalía nace de la psiquis de los personajes, cuya percepción singular “transfigura” el mundo que los rodea. El resultado es una literatura de tensión psicológica donde lo monstruoso habita en los detalles cotidianos, generando en el lector una inquietud hipnótica y familiar a la vez.

“Arderá el viento” – Guillermo Saccomanno
Ganadora del Premio Alfaguara 2025, esta novela se ambienta en una villa balnearia decadente, un espacio que evoca a Villa Gesell pero trasciende lo específico. A través de una narración múltiple y una galería de personajes al límite, Saccomanno construye un microcosmos de la condición humana. El hotel familiar y la villa son el escenario donde se exponen, sin protección, las pasiones, la miseria y la búsqueda frustrada de belleza en un entorno agónico.

“No entender” – Beatriz Sarlo
Más que un ensayo, este libro es el testimonio personal de una de las mayores intelectuales argentinas. Terminado y entregado antes de su fallecimiento en diciembre de 2024, estas memorias publicadas en 2025 recorren su vida desde la infancia. Sarlo reflexiona sobre su relación con sus padres, su formación y su contacto fundacional con el saber, ofreciendo una mirada íntima a los orígenes de una pensadora fundamental.

“Demasiado lejos” – Eduardo Sacheri
Sacheri aborda la Guerra de Malvinas desde una perspectiva poco novelada: la de los civiles en Buenos Aires. Con su estilo accesible y talento para lo coral, la novela no se centra en el frente de batalla, sino en el impacto emocional y político del conflicto en la vida cotidiana de personajes comunes. Captura la euforia inicial, la incertidumbre y la desolación final de quienes vivieron la guerra desde la distancia geográfica, pero no afectiva.

“La Llorería” – Martín Sivak
Este libro se presenta como la contracara natural de su obra anterior, El salto de papá. Si aquel exploraba la figura paterna, este se sumerge en el territorio de la pérdida materna, el desamor y un viaje profesional iniciático por América Latina. Con una estructura que salta en el tiempo entre 2002 y el presente, Sivak elabora una reflexión íntima y universal sobre el duelo y las heridas que nos forman.

“Argentinos, ¡a las cosas!” – Martín Kohan
En este ensayo, Kohan se propone cartografiar la identidad nacional contemporánea a través de 25 “postales”. Cada una es una ventana a un ícono, mito o episodio histórico (como la noche del boxeador Luis Ángel Firpo en 1923) que, en conjunto, interrogan “qué somos”. El libro dialoga con la tradición de pensamiento argentino (Borges, Arlt) sin nostalgia, buscando nuevas claves para entender un “nosotros” complejo y en constante reformulación.

“Media Verónica” – Sergio Olguín
En la quinta entrega de la exitosa saga, la periodista Verónica Rosenthal debe resolver un misterio que hunde sus raíces en los años previos a la dictadura. La novela revela un episodio secreto de la juventud de su padre, Aaron, involucrado en un amor prohibido con consecuencias dramáticas. Olguín conecta con destreza el pasado histórico con el presente personal de la protagonista, creando un thriller que es también una indagación sobre herencias y secretos familiares.

“Valecuatro” – Marcelo Figueras
La novela sitúa la experiencia universal de la adolescencia en el marco más oscuro de la historia reciente: la dictadura militar de 1976. Figueras narra el aprendizaje vital de un joven, utilizando el juego del truco como una poderosa metáfora: en la vida, como en el juego, lo crucial es qué hacemos con las cartas que nos tocan, incluso cuando son adversas. Es una historia de formación tierna y lúcida, que reflexiona sobre cómo se vive y se sobrevive en un tiempo hostil.

“Dolores 10 minutos” – Mauricio Kartun:
El reconocido dramaturgo vuelve a la narrativa con un volumen de cuentos cargados de su humor singular y mirada aguda. Los relatos presentan personajes excéntricos y situaciones cotidianas llevadas al absurdo con una prosa visual que parece diseñada para ser vista. Desde una paseadora de maridos hasta un Orfeo pop, Kartun construye pequeñas piezas teatrales en papel que divierten y conmueven, celebrando el oficio de contar historias.

“La muerte ajena” – Claudia Piñeiro
La autora traslada su mirada crítica a las oscuras relaciones entre poder, familia y política. Cuando una joven muere en un departamento de un empresario vinculado a la dictadura, la periodista Verónica Balda inicia una investigación que la obligará a enfrentar su propio pasado familiar abandonado. Piñeiro teje un thriller que explora cómo lo público contamina lo privado y cómo los relatos oficiales ocultan verdades íntimas.
El recorrido por estas diez obras publicadas en 2025 deja una impresión clara: la literatura argentina actual no le da la espalda a su tiempo. En un año complejo, los escritores se valieron de la memoria, la ficción, el ensayo, el thriller para examinar el país. Se revisita la dictadura, Malvinas o los años setenta para entender las grietas del presente o para rescatar historias personales.
Estas obras no ofrecen respuestas fáciles, pero sí construye espacios donde el lector pueda reconocerse, cuestionarse y, quizás, entender un poco mejor estos tiempos turbulentos.


