miércoles 1 julio, 2026

Adiós a Antonio Gasalla, creador de personajes inolvidables

Este martes falleció Antonio Gasalla a los 84 años, luego de atravesar una larga enfermedad. La noticia fue confirmada por el productor teatral Carlos Rottemberg a través de sus redes sociales. En las últimas semanas, el actor había sido dado de alta tras una internación por neumonía en el Sanatorio Otamendi, aunque su estado de salud seguía siendo delicado debido a la demencia senil que padecía. Su partida marca el final de una era en el humor argentino y deja una huella imborrable en el mundo del espectáculo.

Gasalla pasó sus últimos meses en un centro de rehabilitación, alejado de los escenarios que lo vieron brillar. Su hermano Carlos fue quien en su momento confirmó el diagnóstico que lo aquejaba: “Quiero ser claro: tiene demencia senil. Es una enfermedad que va a seguir avanzando. Antonio no tiene conocimiento ninguno, no habla”. Con su fallecimiento, se cierra el capítulo de una de las trayectorias más influyentes del teatro, la televisión y el cine nacional.

Antonio Gasalla comenzó carrera en el under porteño de los años 60, cuando formó el colectivo teatral Help Valentino junto a figuras como Carlos Perciavalle, Nora Blay y Edda Díaz. A partir de ahí, su talento lo llevó a los grandes escenarios de la calle Corrientes y a la televisión, donde creó programas como Pan y circo, Gasalla y Corrientes, El Palacio de la Risa y Gasalla es Gasalla. A través de estos ciclos, construyó personajes inolvidables que retrataron con humor y agudeza distintos aspectos de la sociedad.

Uno de sus papeles más emblemáticos fue Mamá Cora, la abuela de Esperando la carroza (1985). La película de Alejandro Doria convirtió a este personaje en parte de la cultura popular argentina, con frases que aún hoy se repiten en reuniones familiares. “Yo quería hablar de la vejez y salió un sketch con dos viejitas”, recordó alguna vez en una entrevista con Magdalena Ruiz Guiñazú. La caracterización magistral de Gasalla hizo de Mamá Cora una figura inolvidable del cine nacional.

En televisión, dejó otras interpretaciones icónicas. La Empleada Pública, personaje que compartía escena con La González (Norma Pons), mostraba con ironía las complicaciones de la burocracia. También fue La Abuela, que entrevistaba a famosos con preguntas incisivas en el programa de Susana Giménez. Entre sus creaciones se destacaron, además, Soledad Solari, una diva en decadencia, y Bárbara Don’t Worry, un reflejo del estereotipo de la mujer de la alta sociedad.

El humor de Gasalla se distinguió por su capacidad para combinar lo absurdo con la crítica social. Sin necesidad de golpes bajos, sus personajes ponían en evidencia costumbres, contradicciones y situaciones reconocibles para el público. Su talento trascendió generaciones y dejó una marca en el modo de hacer comedia en Argentina.

Con su fallecimiento, el espectáculo nacional pierde a uno de sus grandes referentes. Sin embargo, su legado sigue vivo en sus obras, sus personajes y en las risas que despertó en el público a lo largo de décadas.

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