Con temperaturas más agradables, menos afluencia turística y paisajes que se tiñen de tonos rojizos, naranjas y amarillos, el otoño es una de las mejores estaciones para recorrer los Parques Nacionales de Argentina. Desde la Administración de Parques Nacionales destacan que esta época resulta ideal para actividades al aire libre como senderismo, avistaje de fauna y escapadas de fin de semana.
Entre las opciones recomendadas, aparece el Parque Nacional Calilegua, ubicado en las yungas jujeñas. Con más de diez senderos y una biodiversidad destacada, permite recorrer selvas de montaña, valles y quebradas, además de contar con áreas de acampe y miradores.
En el Litoral, el Parque Nacional Mburucuyá ofrece una combinación única de ecorregiones como el Chaco Húmedo, el Espinal y la Selva Paranaense. Allí conviven más de 300 especies en un entorno ideal para el turismo de naturaleza, con senderos, áreas recreativas y espacios para acampar.
Otra alternativa es el Parque Nacional Pre-Delta, donde el clima otoñal favorece las caminatas entre bosques ribereños y pastizales, así como actividades náuticas como el kayak. Además, cuenta con zonas de picnic y acampe gratuito, a pocos kilómetros de la ciudad de Diamante.
En la Patagonia, el Parque Nacional Los Arrayanes —dentro del sistema del Parque Nacional Nahuel Huapi— invita a recorrer un bosque único con ejemplares de más de 650 años. Su cercanía con destinos turísticos como San Carlos de Bariloche y Villa La Angostura lo convierte en una opción accesible y completa.
Finalmente, el Parque Nacional Tierra del Fuego ofrece una experiencia inigualable en el extremo sur del país. Allí, los bosques andino-patagónicos se combinan con vistas al Canal Beagle, mientras las lengas se transforman en un espectáculo visual durante el otoño. La cercanía con Ushuaia permite complementar la visita con múltiples servicios turísticos.

