El barrio de Albertina, celebra este sábado 28 de febrero,su 116° aniversario con una jornada abierta a toda la comunidad. Los festejos se llevarán a cabo en el Parque del Municipio en Albertina, ubicado en la calle Homero 2601, y darán inicio a las 9 de la mañana con una serie de propuestas recreativas y culturales pensadas para el disfrute de las familias.
La celebración, organizada por el Municipio de Lomas de Zamora, junto al Centro de Gestión del Municipio (CGM) Albertina, invitando a familias y vecinos a un encuentro para destacar la identidad barrial. Según detallaron los organizadores, el evento contará con acceso a la pileta del predio y un variado cronograma de actividades que se extenderá a lo largo de la jornada. Shows en vivo, presentaciones de DJs y la actuación de una murga serán parte de la oferta musical, a la que se sumarán espacios de arte y una feria con stands de emprendedores locales que exhibirán sus productos.
La elección del Parque Municipal Albertina como escenario central no es casual, ya que el barrio ha recorrido un largo camino desde sus orígenes a comienzos del siglo XX. En aquel entonces, la zona era una villa escasamente poblada, con un paisaje rural donde funcionaban un destacamento policial, una escuela, una pequeña cancha del club Mariano Moreno y una oficina de correos. Con el paso de las décadas, el loteo y la llegada de nuevos habitantes fueron moldeando la fisonomía del lugar hasta convertirlo en el dinámico centro urbano que es hoy.

Uno de los hitos fundamentales en ese proceso de crecimiento y conexión con el resto de la región fue la llegada del tranvía, un 28 de febrero de 1910. Aquella línea, impulsada por la Compañía Siritto, partía desde la estación Banfield. El recorrido se iniciaba por la calle Gorriti para luego continuar por Sarmiento, Manuel Castro y Sáenz, hasta girar en San Martín. Tras pasar por la entonces Escuela Nº14 —conocida en esa época como la escuela “Ombrino”, porque tanto su directora como tres maestras eran hermanas con ese apellido—, el tranvía tomaba por Castelli para internarse por los campos de quintas, teniendo a Albertina como su punto final. Aquellos viajes de principio de siglo transformaban los domingos en un verdadero paseo campestre para los visitantes que llegaban desde Lomas de Zamora.
Este impulso fundacional llevó la firma del escribano Don Francisco Siritto, uno de los primeros habitantes de estos terrenos. Fue él quien, al frente de la compañía de tranvías, le dio el nombre al barrio como un homenaje a su esposa, Albertina Bohl. De aquella postal rural de calles de tierra y quintas, el barrio evolucionó hasta consolidar su identidad propia, forjada por generaciones de vecinos en la vida cotidiana.
Hoy, 116 años después de aquellos comienzos, el barrio se prepara para una nueva celebración. El evento de este sábado se presenta como una oportunidad para que la comunidad participe de un festejo que combina el esparcimiento con el reconocimiento de la historia compartida, manteniendo viva la tradición de encuentro que supo tener el viejo Albertina. La entrada será libre y gratuita para todos los que deseen sumarse a la jornada.

