El “Loco” Romano fue uno de los cinco hinchas que pusieron su vivienda en garantía para que el Gasolero pudiera salir de la quiebra. El club decretó siete días de luto en su memoria.
La familia de Temperley atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento de Luis Romano, histórico socio y colaborador del club. Su nombre quedará marcado para siempre porque fue uno de los hinchas que hipotecaron su casa para que el Gasolero pudiera reabrir sus puertas tras la quiebra.
“El Tano fue un entrañable y reconocido miembro de nuestra institución e integrante de una de las cinco familias que puso su casa en garantía para que el Gasolero vuelva a la vida y reabra sus puertas durante la época de la quiebra”, expresó el club a través de un comunicado en redes sociales.
Romano, conocido como “el Loco” en los pasillos del Beranger, no solo formó parte de aquel gesto solidario que permitió la recuperación del club, sino que también fue un colaborador incansable en distintas actividades. Por esa entrega, Temperley decretó siete días de luto y anunció que la institución permanecerá cerrada desde este jueves a las 17 hasta mañana, viernes 12, a la misma hora.
Su legado es compartido con las familias Ahualli, Allende, Colas y Pecorelli, quienes también pusieron sus casas para salvar al club. Ese gesto de amor y compromiso fue determinante para que Temperley pudiera levantarse y volver a tener vida institucional y deportiva después de dos años de inactividad.
La huella de Romano en la historia del Gasolero es imborrable. Su generosidad y su pasión por Temperley quedarán como ejemplo eterno para las nuevas generaciones de hinchas.

